Ezequiel 43-45

Día 247. Libro 26.

Ezequiel 43     

  1. La casa. ¿Quién es?
  2. Cristo, su Palabra y también nosotros como templo santo.
  • La gloria de Jehová llena la casa.
  • Es lo que sucedió con Cristo y lo que sucederá con sus hijos obedientes.
  • La ley de la casa: la santidad.
  • Todo en ella será santísimo. Esa es la ley de nuestra vida como templo del Espíritu Santo.
  • La santidad sólo viene por la obediencia a la Palabra.
  • El arrepentimiento y el entendimiento de la Palabra.
  • Al ver la Palabra tenemos que avergonzarnos de nuestros pecados. Necesitamos arrepentirnos para poder entender la Palabra. Sólo si nos arrepentimos podremos entenderla. El Señor, por su espíritu, nos muestra el diseño de la Palabra.
  • Muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella. Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa.
  • Cristo el verbo de Dios, es la medida.
  • Tenemos que medir su diseño, entender su disposición, sus salidas, sus entradas, todas sus formas y todas sus descripciones, así como todas sus configuraciones, todas sus leyes; y guardar toda su forma y todas sus reglas y ponerlas por obra.
  • La promesa de la obediencia a la Palabra.
  • Por medio de ella es que el Señor habitará entre nosotros para siempre.
  • Seremos aceptos sacrificando sobre su altar: Los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el Señor.
  • Enseña la Palabra.
  • Descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas y las pongan por obra.

Ezequiel 44

  1. Atiende, mira y oye la Palabra.
  2. Pon atención, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes; y pon atención a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario.
  • Dirás a mi pueblo rebelde.
  • Así ha dicho Jehová el Señor: Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel.
  • Un pecado del que nunca se habla.
  • Traer extranjeros incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para estar en el santuario de Jehová y para contaminar su casa; para ofrecer su pan, la grosura y la sangre e invalidar su pacto con abominaciones. ¿Cuándo sucede esto en nuestras congregaciones?
  • Los que dejaron la Palabra serán castigados.
  • Y los levitas que se alejaron de mí cuando Israel se descarriaba, que se alejaron de mí tras sus ídolos, llevarán el castigo por su iniquidad.
  • Nuestra labor.
  • Enseñar a su pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y hacer que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio.
  • Cuando se presenten diferencias en el pueblo de Dios, debemos juzgar y decidir conforme a la Palabra.
  • Guardaremos sus leyes y sus estatutos, y santificaremos sus días de reposo.

Ezequiel 45

  1. ¡Basta ya!
  2. Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña.
  3. Haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice Jehová el Señor.

Oremos

  • Nos avergonzamos de nuestros pecados Señor. Perdona la violencia y la rapiña. Perdona a tu pueblo que ha dejado tu Palabra y no te escucha Señor. Trae arrepentimiento Señor!

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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