Ezequiel 21-22

Día 239. Libro 25.

Ezequiel 21

  1. YO estoy contra ti.
  2. Sacaré mi espada de su vaina, y cortaré de ti al justo y al impío. Verso 3.
  3. Versos 9-10. «…la espada está afilada, y también pulida. Para degollar víctimas está afilada, pulida está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos?”
  • La condición para ser sanados.
  • Cada uno eche de sí las abominaciones de delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto.
  • Gime, clama y lamenta.
  • Verso 6. «…con quebrantamiento de tus lomos y con amargura; gime delante de los ojos de ellos.»
  • Meditemos en esto.
  • ¿Es el rey de Babilonia un instrumento en la mano del Señor?
  • Observemos a los falsos profetas y su mensaje.
  • ¿Cuál es su responsabilidad en el cautiverio?

Ezequiel 22     

  1. ¿No juzgarás tú?
  2. ¿No juzgarás tú a la ciudad derramadora de sangre, y le mostrarás todas sus abominaciones?
  3. JUZGA a la ciudad derramadora de sangre: En tu sangre que derramaste has pecado, y te has contaminado en tus ídolos.
  4. He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, se esfuerzan en derramar sangre.
  5. Al padre y a la madre despreciaron en ti; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; al huérfano y a la viuda despojaron en ti.
  6. Mis santuarios menospreciaste, y mis días de reposo has profanado.
  7. Calumniadores hubo en ti para derramar sangre; y sobre los montes comieron en ti; hicieron en medio de ti perversidades.
  8. La desnudez del padre descubrieron en ti, y en ti hicieron violencia a la que estaba inmunda por su menstruo.
  9. Cada uno hizo abominación con la mujer de su prójimo, cada uno contaminó pervertidamente a su nuera, y cada uno violó en ti a su hermana, hija de su padre.
  10. Precio recibieron en ti para derramar sangre; interés y usura tomaste, y a tus prójimos defraudaste con violencia; te olvidaste de mí, dice Jehová el Señor.
  • Los profetas.
  • Como león rugiente que arrebata presa; devoraron almas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella. Recubrían con lodo suelto, profetizándoles vanidad y adivinándoles mentira, diciendo: Así ha dicho Jehová el Señor; y Jehová no había hablado.
  • Sus príncipes.
  • Son como lobos que arrebatan presa, derramando sangre, para destruir las almas, para obtener ganancias injustas.
  • Los sacerdotes.
  • Violaron mi ley y contaminaron mis santuarios. Entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia. No distinguieron entre inmundo y limpio y apartaron sus ojos de mis días de reposo. Profanaron al Señor en medio de ellos.
  • El pueblo de la tierra.
  • Usaba de opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho.
  • Busqué y no hallé.
  • Busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.  Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.

Oremos

  • Padre confesamos nuestros pecados que nos señalas en tu Palabra. Confesamos por nosotros y por nuestro pueblo. Confesamos nuestra rebelión, nuestra desobediencia e idolatría, y nuestra sordera. Que no hemos hecho vallado para salvar a tu pueblo. Perdónanos. Quebranta nuestro corazón y enséñanos a humillarnos. Limpianos y sana nuestra tierra.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 124

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario