Día 208. Libro 23.
Isaías 43
- Su amor.
- Te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
- Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.
- Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
- Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.
- Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.
- No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré.
- Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra.
- Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.
- Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
- Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios.
- Vosotros sois mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí.
- Este pueblo he creado para mí. Publiquen mis alabanzas.
- El reclamo de Dios a su pueblo.
- Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos. No me invocaste a mí, oh Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel. No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios. No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades. Tus enseñadores prevaricaron contra mí.
- ¿Qué respuesta hemos dado a su amor inalterable y sobrenatural?
- El juicio de Dios.
- Verso 28. “Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema a Jacob y por oprobio a Israel.”
- La promesa.
- Verso 19. “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”
Isaías 44
- «YO JEHOVÁ”.
- Te escogí, te formé y te hice mi siervo.
- Mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.
- ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo?
- Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados. Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros. Yo, que digo a Jerusalén: Serás habitada. Y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré. Jerusalén: Serás edificada; y al templo: serás fundado. Yo deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros. Yo hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría.
- El mandamiento.
- Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
- Vosotros sois mis testigos.
- No temáis, ni os amedrentéis.
- Acuérdate de estas cosas, no me olvides.
- Vuélvete a mí, porque yo te redimí.
- Los ídolos.
- Son vanidad. Lo más precioso de ellos para nada es útil.
- Nosotros mismos somos testigos para nuestra confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.
- Nosotros mismos hacemos nuestro dios, lo adoramos, y le rogamos diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.
- “…nuestro corazón engañado nos desvía, para que no libremos nuestra alma, ni digamos: ¿No es pura mentira?”.
- Verso 18. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.”
- Reflexionemos en esto: Nosotros somos los autores y creadores del ídolo. En nuestra ceguera no somos capaces de cuestionar la mentira y dejar la idolatría.
- Otro punto clave en este tema: mientras creamos que no somos idolatras y que este pecado está fuera de nosotros como pueblo de Dios, nunca seremos libres. Empecemos por reconocer que, si la Palabra de Dios habla de esto de manera insistente, abundante y confrontadora, y el Señor exhorta a su pueblo, entonces tenemos que advertir este pecado y confesarlo.
- Una revelación contundente: La idolatría es dejar de oír la Palabra de Dios. 1 Samuel 15:23. “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.”
Isaías 45
- Ciro. Figura de Cristo.
- 2 Crónicas 36:22-23. “…hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino…». «…Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén…».
- Esdras 1:7. «…sacó los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén, y los había puesto en la casa de sus dioses.»
- Esdras 6:3. «…dio orden acerca de la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalén, para que fuese la casa reedificada como lugar para ofrecer sacrificios, y que sus paredes fuesen firmes…»
- Isaías 44:28. «…Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.»
- Isaías 45:1. «Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán.»
- Consideremos su infinita grandeza, poderío y eternidad frente a la vanidad de la idolatría de su pueblo.
- Observemos las comparaciones.
Oremos
- Perdónanos, Señor Santo de la gloria. Perdona nuestra sordera y nuestra ceguera.
- Susténtanos con tu Palabra y la diestra de tu justicia. Tu Palabra es verdad y eterno todo juicio de tu justicia.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 156
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: