Isaías 39-42

Día 207. Libro 23.

Isaías 39

  1. ¿Ordenó Ezequías su casa?
  2. ¿Cumplió la Palabra del Señor? Entendemos que Ezequías caminó en desobediencia, porque la palabra de Jehová de los ejércitos es un juicio de castigo. Observemos en los capítulos siguientes la conducta de su hijo Manasés y las repercusiones que trajo su pecado sobre el pueblo de Dios.
  • El juicio.
  • Versos 6-7. «He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová. De tus hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia».
  • ¿Cuál es la profecía sobre nuestra casa e hijos?
  • ¿Hemos ordenado nuestra casa con su Palabra?

Isaías 40

  1. La palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
  • Levantemos fuertemente nuestra voz, sin temor.
  • Clamar: toda altivez debe humillarse ante la gloria de Jehová.
  • Hablar al corazón de su pueblo; decir a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado.
  • Preparar camino a Jehová; enderezar calzada en la soledad a nuestro Dios.
  • Decir a voces: Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.
  • Todo pasará pero su Palabra no pasará.
  • Levantar fuertemente nuestra voz, no temer; decir: Ved aquí al Dios nuestro!
  • Clamar que el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.
  • Decir que el Señor apacentará a su rebaño.
  • Preguntar a su pueblo: ¿Por qué dices: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
  • Enseñar quien es el Dios nuestro, su infinito poderío.
  • Los pueblos, las naciones, los poderosos, los que gobiernan la tierra, son como nada al Dios nuestro.
  • ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra?
  • No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

Isaías 41

  1. Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.
  2. ¿Quién llama las generaciones desde el principio?
  • El pueblo del Señor.
  • Tú, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.
  • No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.
  • Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
  • No temas, porque yo estoy contigo, yo te ayudo.
  • No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.
  • Yo te he puesto por trillo.
  • Tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.
  • Yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.
  • Todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.
  • Versos 18-19. “En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente.”
  • ¿Para qué?
  • Para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.

Isaías 42

  1. Nuestro amado. El siervo escogido.
  2. Yo le sostendré.
  3. En quien mi alma tiene contentamiento.
  4. He puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. 
  5. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
  6. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare.
  7. Por medio de la verdad traerá justicia.
  8. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia.
  9. Las costas esperarán su ley.
  10. Te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano.
  11. Te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones.
  12. Para que abras los ojos de los ciegos.
  13. Para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.
  • ¿En qué coincide la misión del mesías redentor con la responsabilidad que hemos recibido como sus hijos?
  • A su pueblo dice: Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver.
  • ¿Quién es ciego, sino mi siervo?
  • ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié?
  • ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová, que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye?
  • El juicio.
  • ¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos?
  • No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley.
  • Versos 25. “Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.”
  • ¿Quién de vosotros oirá esto?
  • ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir?

Oremos

  • ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos Para guardar tus estatutos!, Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
  • Gracias Señor Dios Todopoderoso. Gracias porque tu Palabra es perfecta y siempre se cumple.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 157

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario