Salmos 29-33

Día 173. Libro 19.

Salmos 29

  1. La voz de Jehová: su Palabra.
  2. Truena con potencia.
  3. Es con gloria y proclama su gloria.
  4. Quebranta.
  5. Hace saltar.
  6. Derrama llamas de fuego.
  7. Hace temblar el desierto.
  8. Desgaja y desnuda.
  9. En nosotros todo debe proclamar su gloria, su gloriosa Palabra.
  • Sobre las muchas aguas.
  • Salmos 93:3-4.  “Alzaron los ríos, oh Jehová, Los ríos alzaron su sonido; Alzaron los ríos sus ondas. Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas del mar.”
  • Salmos 104:3. “Que establece sus aposentos entre las aguas, El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento.”
  • Apocalipsis 17:15. “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.”
  • Truena el Dios de gloria.
  • Éxodo 9:28. “Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.”
  • Éxodo 19:16. “Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.”
  • 1 Samuel 7:10. “Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.”
  • Job 26:11-14.  “Las columnas del cielo tiemblan, Y se espantan a su reprensión. Él agita el mar con su poder, Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya. Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?”
  • Job 37:2-5. “Oíd atentamente el estrépito de su voz, Y el sonido que sale de su boca. Debajo de todos los cielos lo dirige, Y su luz hasta los fines de la tierra. Después de ella brama el sonido, Truena él con voz majestuosa; Y aunque sea oída su voz, no los detiene. Truena Dios maravillosamente con su voz; Él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos.”
  • Salmos 18:13-15. “Tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. Envió sus saetas, y los dispersó; Lanzó relámpagos, y los destruyó. Entonces aparecieron los abismos de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del aliento de tu nariz.”
  • Salmos 77:10-19. “Te vieron las aguas, oh Dios; Las aguas te vieron, y temieron; Los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.   La voz de tu trueno estaba en el torbellino; Tus relámpagos alumbraron el mundo; Se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.”
  • Apocalipsis 4:5. “Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.”
  • Apocalipsis 8:5. “Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.”
  • Apocalipsis 11:19. “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.”
  • Apocalipsis 16:18. “Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.”
  • Apocalipsis 19:6. “Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!”

Salmos 30

  1. Nuestro amado Cristo.
  2. Hiciste subir mi alma del Seol; me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
  3. Jonás 2:4-6. “Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo. Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.”
  • Has cambiado mi lamento en baile.
  • Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
  • Salmos 149:3. “Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten.”
  • Salmos 150:4. “Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas.”
  • 2 Samuel 6:14. “Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.”
  • Jeremías 31:4. “Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas.”
  • Jeremías 31:13-14. “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.”

Salmos 31

  1. En tu mano encomiendo mi espíritu.
  2. Lucas 23:46. “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.”
  • De todos mis enemigos soy objeto de oprobio.
  • Soy el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí.
  • Mateo 26:56. “Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.”
  • Porque oigo la calumnia de muchos.
  • El miedo me asalta por todas partes, Mientras consultan juntos contra mí, e idean quitarme la vida.
  • Mateo 26:3-4. “Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.”
  • Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte.”
  • Mateo 27:1. “Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte.”

Salmos 32

  1. El que confiesa su pecado.
  2. Confesar es declarar el pecado y no encubrir la iniquidad.
  3. Es bienaventurado.
  4. Es perdonado y cubierto su pecado y su maldad.
  5. No será culpado de iniquidad.
  6. En la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
  7. Con cánticos de liberación será rodeado.
  8. El Señor le hará entender, y le enseñará el camino en que debe andar.
  9. Le rodeará la misericordia.
  • El que calla y no confiesa.
  • Será culpable de iniquidad.
  • Tendrá engaño en su espíritu.
  • Se envejecerán sus huesos.
  • Gemirá todo el día.
  • De día y de noche se agravará la mano del Señor sobre él.
  • Se volverá su verdor en sequedades de verano. 
  • Muchos dolores habrá para él.
  • No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a confesar su pecado.
  • ¿Esperas que la confesión de pecado sea agradable?
  • ¿Te humillas a reconocer tu maldad?
  • ¿Callas y dejas que pase el tiempo sobre tu pecado?
  • Mientras no confiesas, solo atesoras maldad, aumentas orgullo y endureces tu corazón.
  • Cada segundo que pases sin confesar tu pecado es un segundo de amargura.

Salmos 33

  1. La alegría bíblica.
  2. El gozo es una consecuencia, un producto de ver cumplida su Justicia y de caminar en obediencia e integridad.
  3. Salmos 32: 11. “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”
  4. Salmos 97:12. “Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.”
  • La Justicia es la Palabra de Dios.
  • Cristo, el verbo encarnado, es nuestra justicia.
  • Por lo tanto ser justo es obedecer la Palabra de Dios.
  • Salmos 35:28. “Y mi lengua hablará de tu justicia Y de tu alabanza todo el día.”
  • Salmos 19:9. “El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 
  • Salmos 119:123. “Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.”
  • Salmos 119:142. “Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.” 
  • Salmos 119:144. “Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.” 
  • Salmos 119:160. “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”
  • Salmos 119:172. “Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.” 
  • Santiago 2:23. “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.” 
  • Hebreos 11:7. “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
  • Salmos 132:9. “Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.” 
  • Romanos 3:24-35.  “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.”
  • La Justicia bíblica, trae persecución y la persecución produce felicidad bíblica. 
  • Mateo 5:10 – 12. “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
  • El arpa.
  • Más que un instrumento musical, contrapone el modelo de la adoración celestial versus los modelos humanos. 
  • Apocalipsis 5:8 – 10.  “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.”
  • Apocalipsis 14: 2 -3. “Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.” 
  • Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
  • Así como por la Palabra se hizo el universo, también por la Palabra, se crea en nosotros la voluntad de Dios.
  • Isaías 55:11. “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
  • Verso 9. “Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió.”
  • Alabemos su Palabra.
  • Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad. 
  • Aclamad, cantad, hacedlo bien.
  • Hacedlo con Júbilo, porque la Palabra de Dios es recta y la obra de Dios es hecha con fidelidad 
  • Salmos 56:10. “En Dios alabaré su palabra; En Jehová su palabra alabaré.”

Salmos 34

  1. Temed a Jehová. 
  2. 1 Samuel 12:24. “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.”
  3. 2 Reyes 17:39. “Mas temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos.”
  4. 1 Crónicas 16:30. “Temed en su presencia, toda la tierra; El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.”
  5. Job 19:29. “Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.”
  6. Salmos 34:9. “Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”
  7. Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”
  8. Mateo 10:28. “Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”
  9. Lucas 12:5. “Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”
  10. 1 Pedro 2:17. “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”
  11. Apocalipsis 14:7. “Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”
  12. Verso 16. “La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.”
  13. En contraste con el verso 22: “Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.”
  • Observemos el verso 11.
  • Somos responsables de enseñar a nuestros hijos el temor de Jehová.
  • La fórmula para la sanidad mental.
  • Verso 4. “Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”
  • Verso 6. “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.”

Salmos 35

  1. Observemos el salmo.
  2. ¿Consideramos esto una oración bíblica?
  • Jehová Dios mío, Júzgame conforme a tu justicia.
  • ¿Soportaremos este juicio?
  • ¿Se alegrarían nuestros enemigos del resultado del juicio de la Palabra de Dios sobre nosotros?

Oremos

  • Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.  Oye la voz de mis ruegos. No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. Enséñame tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos. A ti clamaré, Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo. No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad. Dale a nuestros enemigos, su merecido conforme a la obra de sus manos, y conforme a la perversidad de sus hechos. Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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