Día 173. Libro 19.
Salmos 29
- La voz de Jehová: su Palabra.
- Truena con potencia.
- Es con gloria y proclama su gloria.
- Quebranta.
- Hace saltar.
- Derrama llamas de fuego.
- Hace temblar el desierto.
- Desgaja y desnuda.
- En nosotros todo debe proclamar su gloria, su gloriosa Palabra.
- Sobre las muchas aguas.
- Salmos 93:3-4. “Alzaron los ríos, oh Jehová, Los ríos alzaron su sonido; Alzaron los ríos sus ondas. Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas del mar.”
- Salmos 104:3. “Que establece sus aposentos entre las aguas, El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento.”
- Apocalipsis 17:15. “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.”
- Truena el Dios de gloria.
- Éxodo 9:28. “Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.”
- Éxodo 19:16. “Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.”
- 1 Samuel 7:10. “Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de Israel.”
- Job 26:11-14. “Las columnas del cielo tiemblan, Y se espantan a su reprensión. Él agita el mar con su poder, Y con su entendimiento hiere la arrogancia suya. Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos; ¡Y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?”
- Job 37:2-5. “Oíd atentamente el estrépito de su voz, Y el sonido que sale de su boca. Debajo de todos los cielos lo dirige, Y su luz hasta los fines de la tierra. Después de ella brama el sonido, Truena él con voz majestuosa; Y aunque sea oída su voz, no los detiene. Truena Dios maravillosamente con su voz; Él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos.”
- Salmos 18:13-15. “Tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dio su voz; Granizo y carbones de fuego. Envió sus saetas, y los dispersó; Lanzó relámpagos, y los destruyó. Entonces aparecieron los abismos de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del aliento de tu nariz.”
- Salmos 77:10-19. “Te vieron las aguas, oh Dios; Las aguas te vieron, y temieron; Los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; Tus relámpagos alumbraron el mundo; Se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.”
- Apocalipsis 4:5. “Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.”
- Apocalipsis 8:5. “Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.”
- Apocalipsis 11:19. “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.”
- Apocalipsis 16:18. “Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.”
- Apocalipsis 19:6. “Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!”
Salmos 30
- Nuestro amado Cristo.
- Hiciste subir mi alma del Seol; me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
- Jonás 2:4-6. “Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo. Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.”
- Has cambiado mi lamento en baile.
- Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
- Salmos 149:3. “Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten.”
- Salmos 150:4. “Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas.”
- 2 Samuel 6:14. “Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.”
- Jeremías 31:4. “Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas.”
- Jeremías 31:13-14. “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.”
Salmos 31
- En tu mano encomiendo mi espíritu.
- Lucas 23:46. “Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.”
- De todos mis enemigos soy objeto de oprobio.
- Soy el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí.
- Mateo 26:56. “Mas todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.”
- Porque oigo la calumnia de muchos.
- El miedo me asalta por todas partes, Mientras consultan juntos contra mí, e idean quitarme la vida.
- Mateo 26:3-4. “Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.”
- Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte.”
- Mateo 27:1. “Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte.”
Salmos 32
- El que confiesa su pecado.
- Confesar es declarar el pecado y no encubrir la iniquidad.
- Es bienaventurado.
- Es perdonado y cubierto su pecado y su maldad.
- No será culpado de iniquidad.
- En la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
- Con cánticos de liberación será rodeado.
- El Señor le hará entender, y le enseñará el camino en que debe andar.
- Le rodeará la misericordia.
- El que calla y no confiesa.
- Será culpable de iniquidad.
- Tendrá engaño en su espíritu.
- Se envejecerán sus huesos.
- Gemirá todo el día.
- De día y de noche se agravará la mano del Señor sobre él.
- Se volverá su verdor en sequedades de verano.
- Muchos dolores habrá para él.
- No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a confesar su pecado.
- ¿Esperas que la confesión de pecado sea agradable?
- ¿Te humillas a reconocer tu maldad?
- ¿Callas y dejas que pase el tiempo sobre tu pecado?
- Mientras no confiesas, solo atesoras maldad, aumentas orgullo y endureces tu corazón.
- Cada segundo que pases sin confesar tu pecado es un segundo de amargura.
Salmos 33
- La alegría bíblica.
- El gozo es una consecuencia, un producto de ver cumplida su Justicia y de caminar en obediencia e integridad.
- Salmos 32: 11. “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.”
- Salmos 97:12. “Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.”
- La Justicia es la Palabra de Dios.
- Cristo, el verbo encarnado, es nuestra justicia.
- Por lo tanto ser justo es obedecer la Palabra de Dios.
- Salmos 35:28. “Y mi lengua hablará de tu justicia Y de tu alabanza todo el día.”
- Salmos 19:9. “El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
- Salmos 119:123. “Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.”
- Salmos 119:142. “Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.”
- Salmos 119:144. “Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.”
- Salmos 119:160. “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”
- Salmos 119:172. “Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.”
- Santiago 2:23. “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.”
- Hebreos 11:7. “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
- Salmos 132:9. “Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y se regocijen tus santos.”
- Romanos 3:24-35. “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.”
- La Justicia bíblica, trae persecución y la persecución produce felicidad bíblica.
- Mateo 5:10 – 12. “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
- El arpa.
- Más que un instrumento musical, contrapone el modelo de la adoración celestial versus los modelos humanos.
- Apocalipsis 5:8 – 10. “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.”
- Apocalipsis 14: 2 -3. “Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.”
- Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.
- Así como por la Palabra se hizo el universo, también por la Palabra, se crea en nosotros la voluntad de Dios.
- Isaías 55:11. “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”
- Verso 9. “Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió.”
- Alabemos su Palabra.
- Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.
- Aclamad, cantad, hacedlo bien.
- Hacedlo con Júbilo, porque la Palabra de Dios es recta y la obra de Dios es hecha con fidelidad
- Salmos 56:10. “En Dios alabaré su palabra; En Jehová su palabra alabaré.”
Salmos 34
- Temed a Jehová.
- 1 Samuel 12:24. “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.”
- 2 Reyes 17:39. “Mas temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos.”
- 1 Crónicas 16:30. “Temed en su presencia, toda la tierra; El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.”
- Job 19:29. “Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.”
- Salmos 34:9. “Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”
- Salmos 96:9. “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra.”
- Mateo 10:28. “Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”
- Lucas 12:5. “Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”
- 1 Pedro 2:17. “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”
- Apocalipsis 14:7. “Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”
- Verso 16. “La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.”
- En contraste con el verso 22: “Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.”
- Observemos el verso 11.
- Somos responsables de enseñar a nuestros hijos el temor de Jehová.
- La fórmula para la sanidad mental.
- Verso 4. “Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”
- Verso 6. “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.”
Salmos 35
- Observemos el salmo.
- ¿Consideramos esto una oración bíblica?
- Jehová Dios mío, Júzgame conforme a tu justicia.
- ¿Soportaremos este juicio?
- ¿Se alegrarían nuestros enemigos del resultado del juicio de la Palabra de Dios sobre nosotros?
Oremos
- Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme. Oye la voz de mis ruegos. No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. Enséñame tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos. A ti clamaré, Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro. Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo. No me arrebates juntamente con los malos, Y con los que hacen iniquidad. Dale a nuestros enemigos, su merecido conforme a la obra de sus manos, y conforme a la perversidad de sus hechos. Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
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