Día 136. Libro 13.
1 Crónicas 15
- El arca de Dios.
- Consideremos esto con seriedad y sinceridad: ¿Necesita el creador del universo, el Señor, el Dios dueño de todo, que nosotros le hagamos una tienda? ¿Será que nosotros todavía pretendemos construir cosas para Dios, cosas que serán destruidas cuando pasen el cielo y la tierra?
- David arregló un lugar para el arca de Dios, y le levantó una tienda.
- En realidad lo importante es el significado eterno del arca, la verdad inconmovible detrás de lo visible: el testimonio de Dios.
- Esa es la importancia del arca: es una muestra, una figura física, del testimonio, de la Palabra de Dios.
- Lo eterno, lo que nunca pasará, lo perdurable: Cristo, el verbo encarnado.
- Hebreos 10:5. «Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.»
- Recordemos nuevamente lo que explicamos ayer: la causa del furor de Jehová contra Uza.
- Versos 12-13. “… pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.”
- Fue por no hacerlo conforme a la Palabra.
- El orden bíblico para traer el arca, la Palabra y la presencia de Dios.
- Verso 12. “… Vosotros que sois los principales padres de las familias de los levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos…”
- Verso 13. “… según su ordenanza.”
- Verso 25. “… Con alegría.”
- Verso 28. “… con júbilo y sonido de bocinas y trompetas y címbalos, y al son de salterios y arpas.”
- David iba vestido de lino fino, y también todos los levitas que llevaban el arca.
- Apocalipsis 19:8. «…lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.”
- Los levitas, directores de canto, fueron puestos, porque eran entendidos en ello. Verso 22.
- Fueron puestos para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel. 1 Crónicas 16:4.
- Con sacrificios, y holocaustos de paz. 1 Crónicas 16:1.
- David saltaba y danzaba. Verso 29.
- El menosprecio de Mical. ¿Qué significa?
- El menosprecio significa darle un menor valor a todo aquel que se humilla a adorar al Dios de los cielos.
- Significa tener en poco la Palabra de Jehová.
- Números 15:30-31. “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella.”
- Proverbios 5:12. “Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión.”
- El menosprecio a la Palabra es el paso previo a la idolatría:
- Deuteronomio 32:15-21. «…Engordaste, te cubriste de grasa; Entonces abandonó al Dios que lo hizo, Y menospreció la Roca de su salvación. Le despertaron a celos con los dioses ajenos; Lo provocaron a ira con abominaciones. Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; A dioses que no habían conocido, A nuevos dioses venidos de cerca, Que no habían temido vuestros padres. De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador. Y lo vio Jehová, y se encendió en ira Por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas. Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, Veré cuál será su fin; Porque son una generación perversa, Hijos infieles. Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; Me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, Los provocaré a ira con una nación insensata.»
- Observemos las similitudes entre el menosprecio de Mical y el de Esaú.
- Así como Mical menospreció a David, el ungido de Jehová, Esaú menospreció su primogenitura.
- Génesis 25:34. «Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.»
- Esaú y Mical menospreciaron la promesa del Señor.
- Esaú menospreció su derecho a ser el heredero del pacto y las promesa de ser aquel a través del cual serían bendecidas todas las familias de la tierra.
- Reflexionemos en esto: ¿Le damos un menor precio a la Palabra del Señor?
- Ezequiel 17:19. “Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció, y mi pacto que ha quebrantado, lo traeré sobre su misma cabeza.”
- Recordemos esto: Cristo, nuestro redentor, también fue menospreciado.
- Lucas 23:11. “Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato.”
1 Crónicas 16
- Consideremos los versos 8 al 17, como una Palabra de Dios para nuestras familias.
- Versos 8-17. «Alabad a Jehová, invocad su nombre, Dad a conocer en los pueblos sus obras. Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca, Oh vosotros, hijos de Israel su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos. Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios están en toda la tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente, Y de la palabra que él mandó para mil generaciones; Del pacto que concertó con Abraham, Y de su juramento a Isaac; El cual confirmó a Jacob por estatuto, Y a Israel por pacto sempiterno.»
- Este es el propósito de nuestra vida.
- Verso 40. «Para que sacrificasen continuamente, a mañana y tarde, holocaustos a Jehová en el altar del holocausto, conforme a todo lo que está escrito en la ley de Jehová, que él prescribió a Israel.»
1 Crónicas 17
- Tú no me edificarás casa en que habite.
- Versos 10-12. “Te hago saber, además, que Jehová te edificará casa. (…) levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente.”
- Solo por la Palabra podemos edificar al cuerpo de Cristo, porque es el hijo, Cristo, quien edifica la casa.
- Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente.
Oremos
- Alabemos al Señor. Ahora pues, Jehová, tú eres el Dios que has hablado de tu siervo este bien; y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti; porque tú, Jehová, la has bendecido, y será bendita para siempre.
- Que permanezca la obra de tu Palabra perpetuamente en nosotros Señor.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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