Día 97. Libro 9.
1 Samuel 22
- Defender esto, le costó la vida.
- Ahimelec dijo: ¿Y quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno también del rey, que sirve a tus órdenes y es ilustre en tu casa?
- Marcos 8:35. “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.”
- El evidente y progresivo deterioro de la vida de Saúl.
- Ungido para ser rey.
- Desobedeció la Palabra de Jehová y fue desechado.
- Fue atormentado por un espíritu malo.
- Envidió la unción y los éxitos de David, hasta llegar al odio, e intentar su muerte.
- Nunca se arrepintió de su pecado, al contrario, endureció su corazón, dejando que su alma caminara hacia la muerte.
- Examinemos delante del Señor nuestro corazón.
- Seamos limpios por su sangre de toda desobediencia, envidia, amargura, resentimiento, rencores que pueden llevarnos progresivamente por caminos de oscuridad y apartarnos de la senda verdadera.
- Conmigo estarás a salvo, dice el Señor.
- Verso 23. “Quédate conmigo, no temas; quien buscare mi vida, buscará también la tuya; pues conmigo estarás a salvo.”
1 Samuel 23
- Quedémonos en Cristo, nuestra roca fuerte.
- Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.
- Entonces David subió de allí y habitó en los lugares fuertes de En-gadi.
- El fruto de la aflicción.
- Así como David padeció, Cristo también fue perfeccionado por medio de la aflicción.
- ¿Cuál es el fruto de la aflicción de tu alma?
- Hebreos 2:9-10. “Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.”
1 Samuel 24
- David debió esperar que se cumpliera la Palabra de Dios quien lo ungió para gobernar a su pueblo.
- Así mismo, Cristo verá a todos sus enemigos bajo el estrado de sus pies.
- La gran diferencia entre Saul y David.
- Poner la mirada y la esperanza en el reino inconmovible.
- Manipular la realidad poniendo la mirada en lo humano. Lo cual no es otra cosa que negar a Dios, su autoridad y su poder.
Oremos
- Señor enséñanos a poner nuestra mirada En el reino inconmovible.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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