Día 357. Libro 62.
1 Juan 3
- El que conoce a Dios.
- Ama a los hermanos con el amor del Padre. Porque conoce el amor del Padre.
- Pone su vida por los hermanos.
- Si ve a su hermano padecer necesidad, no cierra su corazón.
- Ama con obras y en verdad.
- Cree en el nombre de Jesús, el Cristo, y ama como el Señor lo ha mandado.
- Es llamado hijo de Dios.
- El mundo le aborrece y no le reconoce, porque no reconoció al Señor.
- Ha pasado de muerte a vida.
- Vive un proceso de purificación, transformación, renovación y crecimiento permanente, pareciéndose cada vez más a Cristo.
- Anhela ver al Señor como Él es. Anhela su Palabra.
- Sus obras son justas. Hace justicia, es justo, como también el Señor es justo.
- Obedece la Palabra.
- Permanece en Él Señor.
- No peca. No puede pecar, porque es nacido de Dios.
- Es una persona de la Palabra y tiene su corazón certificado delante del Señor.
- La Palabra de Dios que habita en su corazón, le reprende cuando es necesario.
- Cualquier cosa que pide, la recibe del Señor, porque guarda sus mandamientos, y hace las cosas que son agradables delante de él.
- Los hijos del diablo.
- Pecan, y practican el pecado.
- No han visto al Señor, ni le han conocido.
- Son del diablo.
- No hacen justicia. No obedecen la Palabra.
- No aman a su Hermano, no son de Dios.
- Aborrecen a su hermano. Cierran su corazón contra él.
- Son homicidas como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano.
- Sus obras son malas.
- Permanecen en muerte.
- No tienen vida eterna permanente en el Señor.
- Su amor es falso, no aman de verdad, sino de palabra.
- Cierran su corazón contra los hermanos. No ayudan a los hermanos en necesidad.
- No tienen Palabra de Dios en su corazón, para que le reprenda.
- Su mandamiento.
- Que creamos en el nombre de su Hijo Jesús, el Cristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.
- “… el que guarda sus mandamientos, está en él Señor, y él Señor en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”
1 Juan 4
- Probar los espíritus.
- NO crean a todo espíritu.
- PRUEBEN a los espíritus si son de Dios.
- Porque muchos falsos profetas han salido en el mundo.
- La prueba.
- En esto conoceremos el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne, es de Dios.
- Todo espíritu que no confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne, no es de Dios.
- El espíritu del anticristo.
- Han oído que viene, y ya está en el mundo.
- Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido al espíritu del anticristo.
- El espíritu del Señor que vive en nosotros es mayor que el espíritu del anticristo, que está en el mundo.
- Los que no oyen la predicación de la Palabra.
- Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.
- Nosotros somos de Dios, el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye.
- Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
- En esto se mostró la caridad de Dios para con nosotros.
- Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
- En esto consiste la caridad, no porque nosotros hayamos amado a Dios, sino porque él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo para aplacar la ira de Dios por nuestros pecados.
- Amados, carísimos.
- Amémonos unos a otros.
- El amor es de Dios.
- Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
- El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es Amor.
- Si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
- Ninguno vio jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su caridad es completada en nosotros.
- Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su Hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su Hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios que no ha visto?
- Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama a Dios, ame también a su Hermano.
- ¿Cómo permanecemos en El Señor?
- Por su Espíritu Santo que nos ha dado.
- Cualquiera que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
- Dios es Amor; y el que permanece en Amor, permanece en Dios, y Dios en él.
- Nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo para ser Salvador del mundo.
- Nosotros hemos conocido y creído la caridad que Dios tiene en nosotros.
- En esto es hecho perfecto el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, que cual él es, tales somos nosotros en este mundo.
- En el amor no hay temor; más el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor tiene pena; de donde el que teme, no está completo en amor.
- Nosotros lo amamos a él, porque él primero nos amó.
1 Juan 5
- Amar es obedecer la Palabra.
- En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
- Porque esta es la caridad de Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos.
- Porque todo aquello que es nacido de Dios, vence al mundo; y esta es la victoria que vence al mundo, es a saber nuestra fe.
- ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
- Este es Jesús, el Cristo, que vino por agua y sangre; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
- Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios.
- El testimonio del cielo.
- Tres son los que dan testimonio del cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
- También son tres los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.
- Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo.
- El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio de Dios en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho mentiroso a Dios, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo.
- Y este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
- El que tiene la Palabra, al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene vida.
- Estas cosas he escrito a ustedes, que creen en el Nombre del Hijo de Dios; para que sepan que tienen vida eterna, y para que crean a Cristo, la Palabra.
- Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento; para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesús, el Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
- Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.
Oremos.
- Padre guárdanos del mundo, guíanos a toda verdad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 8
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web: