1 Juan 3-5

Día 357. Libro 62.

1 Juan 3

  1. El que conoce a Dios.
  2. Ama a los hermanos con el amor del Padre. Porque conoce el amor del Padre.
  3. Pone su vida por los hermanos.
  4. Si ve a su hermano padecer necesidad, no cierra su corazón.
  5. Ama con obras y en verdad.
  6. Cree en el nombre de Jesús, el Cristo, y ama como el Señor lo ha mandado.
  7. Es llamado hijo de Dios.
  8. El mundo le aborrece y no le reconoce, porque no reconoció al Señor.
  9. Ha pasado de muerte a vida.
  10. Vive un proceso de purificación, transformación, renovación y crecimiento permanente, pareciéndose cada vez más a Cristo.
  11. Anhela ver al Señor como Él es. Anhela su Palabra.
  12. Sus obras son justas. Hace justicia, es justo, como también el Señor es justo.
  13. Obedece la Palabra.
  14. Permanece en Él Señor.
  15. No peca. No puede pecar, porque es nacido de Dios.
  16. Es una persona de la Palabra y tiene su corazón certificado delante del Señor.
  17. La Palabra de Dios que habita en su corazón, le reprende cuando es necesario.
  18. Cualquier cosa que pide, la recibe del Señor, porque guarda sus mandamientos, y hace las cosas que son agradables delante de él.
  • Los hijos del diablo.
  • Pecan, y practican el pecado.
  • No han visto al Señor, ni le han conocido.
  • Son del diablo.
  • No hacen justicia. No obedecen la Palabra.
  • No aman a su Hermano, no son de Dios.
  • Aborrecen a su hermano. Cierran su corazón contra él.
  • Son homicidas como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano.
  • Sus obras son malas. 
  • Permanecen en muerte.
  • No tienen vida eterna permanente en el Señor.
  • Su amor es falso, no aman de verdad, sino de palabra.
  • Cierran su corazón contra los hermanos. No ayudan a los hermanos en necesidad.
  • No tienen Palabra de Dios en su corazón, para que le reprenda.
  • Su mandamiento.
  • Que creamos en el nombre de su Hijo Jesús, el Cristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.
  • “… el que guarda sus mandamientos, está en él Señor, y él Señor en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”

1 Juan 4

  1. Probar los espíritus.
  2. NO crean a todo espíritu.
  3. PRUEBEN a los espíritus si son de Dios.
  4. Porque muchos falsos profetas han salido en el mundo.
  • La prueba.
  • En esto conoceremos el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne, es de Dios.
  • Todo espíritu que no confiesa que Jesús, el Cristo, es venido en carne, no es de Dios.
  • El espíritu del anticristo.
  • Han oído que viene, y ya está en el mundo.
  • Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido al espíritu del anticristo.
  • El espíritu del Señor que vive en nosotros es mayor que el espíritu del anticristo, que está en el mundo.
  • Los que no oyen la predicación de la Palabra.
  • Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.
  • Nosotros somos de Dios, el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye.
  • Por esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
  • En esto se mostró la caridad de Dios para con nosotros.
  • Dios envió su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
  • En esto consiste la caridad, no porque nosotros hayamos amado a Dios, sino porque él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo para aplacar la ira de Dios por nuestros pecados.
  • Amados, carísimos.
  • Amémonos unos a otros.
  • El amor es de Dios.
  • Cualquiera que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
  • El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es Amor.
  • Si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
  • Ninguno vio jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su caridad es completada en nosotros.
  • Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su Hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su Hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios que no ha visto?
  • Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama a Dios, ame también a su Hermano.
  • ¿Cómo permanecemos en El Señor?
  • Por su Espíritu Santo que nos ha dado.
  • Cualquiera que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
  • Dios es Amor; y el que permanece en Amor, permanece en Dios, y Dios en él.
  • Nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado a su Hijo para ser Salvador del mundo.
  • Nosotros hemos conocido y creído la caridad que Dios tiene en nosotros.
  • En esto es hecho perfecto el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, que cual él es, tales somos nosotros en este mundo.
  • En el amor no hay temor; más el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor tiene pena; de donde el que teme, no está completo en amor.
  • Nosotros lo amamos a él, porque él primero nos amó.

1 Juan 5

  1. Amar es obedecer la Palabra.
  2. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
  3. Porque esta es la caridad de Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos.
  4. Porque todo aquello que es nacido de Dios, vence al mundo; y esta es la victoria que vence al mundo, es a saber nuestra fe.
  • ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
  • Este es Jesús, el Cristo, que vino por agua y sangre; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
  • Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios.
  • El testimonio del cielo.
  • Tres son los que dan testimonio del cielo: el Padre, la Palabra y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
  • También son tres los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, y el agua, y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.
  • Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo.
  • El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio de Dios en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho mentiroso a Dios, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha testificado de su Hijo.
  • Y este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
  • El que tiene la Palabra, al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene vida.
  • Estas cosas he escrito a ustedes, que creen en el Nombre del Hijo de Dios; para que sepan que tienen vida eterna, y para que crean a Cristo, la Palabra.
  • Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento; para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesús, el Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
  • Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.

Oremos.

  • Padre guárdanos del mundo, guíanos a toda verdad.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 8

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario