2 Corintios 1-4

Día 330. Libro 47.

2 Corintios 1

  1. La tribulación.
  2. El Señor no quiere que ignoremos esta verdad: en los cristianos abundan las aflicciones de Cristo, para que también abunde su consuelo.
  3. Como hermanos e hijos de Dios, debemos saber que si somos atribulados y consolados, es para consolar y salvar a otros.
  4. Consolamos abundantemente con la Palabra porque es la misma consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
  5. Observemos en los siguientes textos, las razones y los beneficios del padecimiento:
  6. Filipenses 1:29. “Porque a vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él.”
  7. Romanos 5:3-5. “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”
  8. Hebreos 5:8. «Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia.»  
  9. 2 Corintios 4:15-18. “Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.”
  • Consideremos también la sentencia de muerte.
  • Cristo fue abrumado sobremanera más allá de sus fuerzas, de tal modo que dio su vida.
  • Para que no confiara en sí mismo, sino en Dios que resucita a los muertos.
  • Ese es el ejemplo que debemos seguir.
  • Nuestra gloria.
  • El testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con todos.
  • Dios es fiel.
  • Todas las promesas de Dios son en Cristo si, y en Cristo Amén.
  • El que nos confirma con ustedes es Cristo, y el que nos unge, es Dios.
  • Él nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.
  • Por la fe estamos firmes.

2 Corintios 2

  1. El Señor nos ha escrito la Palabra.
  2. No para que seamos contristados, sino para que sepamos cuán grande es el amor que nos tiene.
  3. Para que cuando llegue no tenga tristeza de parte de aquellos de quienes se debe gozar.
  • Observemos los versos 5-11.
  • Si algún hermano peca, no sólo entristece al Señor, sino a todo el cuerpo de Cristo.
  • ¿La persona ha sido reprendida por su pecado? Esto basta.
  • Una vez reprendida y corregida, es necesario perdonarle y consolarle, para que no sea consumida de demasiada tristeza, y confirmar el amor para con ella.
  • ¿Somos obedientes en todo? Satanás no ganará ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.
  • Entendamos entonces que cuando corregimos el pecado, la iglesia se mantiene sana y libre del enemigo.
  • Por no haber hallado a Tito.
  • No tuve reposo en mi espíritu.
  • Es lo que siente el Señor cuando no halla las enseñanzas del libro de Tito en nuestras vidas.
  • Pero cuando las halla, da gracias al Padre, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
  • Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida.
  • Tengamos discernimiento bíblico y espiritual.
  • Observemos a los que engañan, porque son mercaderes falsos, que adulteran y falsifican la palabra de Dios.
  • Son aquellos cuyo Dios es el vientre y comercian con las almas, al igual que satán.
  • Aunque se parecen, no son iguales a los que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablan la Palabra de Cristo.

2 Corintios 3

  1. Somos carta de Cristo.
  2. No tenemos necesidad de recomendarnos a nosotros mismos, ni de cartas de recomendación.
  3. Somos cartas escritas, no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.
  4. No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios.
  • El pacto del Espíritu es inconmovible.
  • Él nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu.
  • La letra mata, más el espíritu vivifica.
  • Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza.
  • Cristo nos ha dado un nuevo corazón y una nueva mente para entender la Palabra.
  • Pero, en parte, el pueblo de Dios aún tiene el entendimiento embotado; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado.
  • Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.
  • Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
  • Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta la gloria del Señor, en la Palabra, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

2 Corintios 4

  1. No desmayemos.
  2. Ha resplandecido la luz del evangelio de la gloria de Cristo en nuestros corazones.
  3. Renunciemos a lo oculto y deshonesto.
  4. No andemos con astucia.
  5. No usemos la palabra de Dios con engaño.
  6. Recomendémonos a la conciencia de todo hombre delante de Dios, por la manifestación de la Palabra de verdad.
  7. No nos prediquemos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.
  8. Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
  • El entendimiento entenebrecido.
  • El dios de este mundo cegó la mente de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
  • Juan 12:40. “Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón, y se conviertan, y yo los sane.”
  • Ponemos la mirada en lo que no se ve, en lo eterno, en el reino inconmovible.
  • No miramos lo terrenal, movible y corruptible.
  • Verso 18. «No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas».
  • Hebreos 12:27-28. “Y esta expresión: Aun una vez, significa la remoción de las cosas movibles, como de cosas hechas, para que permanezcan las que no pueden ser removidas. Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gracia, por la cual sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.”

Oremos.

  • Señor renueva nuestra mente, sana nuestro entendimiento, danos un espíritu quebrantado y espíritu de sabiduría y revelación en tu conocimiento.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 35

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress:  365 días con la Palabra

Twitter: @mirdzastrid

App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:

https://volveralapalabra.wordpress.com

Deja un comentario