Día 312. Libro 44.
Hechos 5
- El pecado de Ananías.
- Satanás llenó su corazón para que mintiera al Espíritu Santo, y sustrajera del precio de la heredad. Por cuánto tenían libertad de hacer uso de sus bienes, pero querían aparentar que eran buenos. Creyeron que podían jugar con esto y engañar al Señor.
- Por otro lado, meditemos en el hecho de que el Señor juzgó el pecado de Ananías y Safira y la forma en que lo hizo.
- Lo acontecido con Ananías y Safira, hizo que viniera GRAN TEMOR sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.
- Por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo.
- Los que creían en el Señor aumentaban en gran número.
- Todos eran sanados.
- Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
- Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida.
- La predicación de la Palabra.
- El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien ustedes mataron colgándole en un madero.
- Dios ha exaltado a Jesús, con su diestra, por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.
- ¿A quién dará el Señor el Espíritu Santo?
- Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.
- Palabra sabia.
- Apártense de estos hombres, y déjenlos.
- Si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá.
- Si es de Dios, no la podrán destruir.
- No sean hallados luchando contra Dios.
- El verdadero padecimiento.
- Estaban gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.
- Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
Hechos 6
- Observemos esto:
- Los apóstoles se ocupaban de persistir en la oración y en el ministerio de la palabra.
- No era justo que dejaran esto, para servir a las mesas.
- Características bíblicas de los que sirven en el templo:
- Varones de buen testimonio.
- Llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.
- Crecía la palabra del Señor.
- El número de los discípulos se multiplicaba grandemente.
- Muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.
- Esteban.
- No podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
- Fue elegido para servir las mesas, porque era de buen testimonio, lleno de fe, del Espíritu Santo y de sabiduría.
- Estaba lleno de gracia y de poder y hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
Hechos 7
- Observemos que Esteban explica la historia del pueblo de Dios como una figura de lo que sucedería con Cristo.
- El ministerio de Cristo lo recibió del Padre, al igual que el llamado de Abraham.
- Cristo recibió la promesa de una herencia aún sin tener descendencia, al igual que Abraham.
- La descendencia de Cristo sería extranjera en tierra ajena.
- El padecimiento de la descendencia de Cristo.
- La envidia que movió a los patriarcas cuando entregaron a José, es la misma de los que entregaron al Señor a la muerte.
- Las tribulaciones de José son las mismas que las de Cristo.
- Dios le dio gracia y sabiduría a José al igual que Cristo.
- José fue puesto por gobernador al igual que Cristo.
- Al igual que Moisés, Cristo recibió sentencia de muerte siendo un niño.
- Al igual que Cristo, Moisés pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; más ellos no lo entendieron así.
- Al igual que a Moisés, a Cristo le dijeron: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?
- Cuarenta años vagó el pueblo desobediente en el desierto. Cristo ayunó cuarenta días, redimiendo con su obediencia, el pecado de su pueblo.
- Así como Moisés, Cristo viene en respuesta a la aflicción del pueblo que está esclavizado en Egipto, y gime. Dios dice que descendió para librarlos.
- Cristo nos sacó de la esclavitud, con prodigios y señales, al igual que la salida de Egipto de Moisés y el pueblo de Dios.
- Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis. Cristo recibió una voz del cielo, que dijo: «este es mi hijo amado, a él oíd».
- Moisés recibió palabras de vida que darnos. Cristo mismo es la Palabra de Vida.
- El pueblo de Dios no quiso obedecer a Moisés, sino que le desechó, y en sus corazones se volvieron a Egipto. Lo mismo sucedió con Cristo.
- Esteban concluye:
- ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos!
- Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.
- ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres?
- Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores.
- Al igual que Cristo al morir, Esteban dice: Señor, no les tomes en cuenta este pecado.
- El pueblo de Israel recibió la ley por disposición de ángeles. Nosotros la recibimos por medio de Cristo.
- Hebreos 2:2-3. “Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron.”
Oremos.
- Señor enséñanos tu temor. Llena nuestro corazón de amor por tu Palabra.
- No nos dejes caer en tentación, que satán nunca llene nuestro corazón.
- Líbranos del pecado de la mentira y la hipocresía.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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