Día 311. Libro 44.
Hechos 1
- Después de haber padecido, se presentó vivo.
- Dio mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.
- Dio muchas pruebas indubitables.
- Durante cuarenta días habló a los discípulos acerca del reino de Dios.
- Les mandó que esperasen la promesa del Padre.
- Observemos cómo se cumple la Palabra del Señor.
- Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo recibirán poder. Si observamos y sumamos la Palabra podemos concluir que el poder del Espíritu Santo vino para hacerles entender las escrituras y obedecerlas, al igual que Cristo.
- Esto los convirtió en testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
- Los discípulos.
- Perseveraban unánimes en oración y ruego.
- ¿Es esto lo que necesitamos hacer hasta que recibamos el poder de entender la Palabra y obedecerla?
- El elegido: Matías.
- No encontramos testimonio en el Nuevo Testamento, del ministerio y apostolado que desarrolló este hermano.
- Hay un silencio absoluto de los resultados de ésta elección, lo cual puede llevarnos a reflexionar sobre lo acertado de la misma, así como invitarnos a examinarnos a nosotros mismos en cuanto a nuestras responsabilidades en el cuerpo de Cristo.
- Evidentemente el apóstol Pablo fue el designado por Dios para asumir este oficio. ¿Podríamos afirmar entonces que los apóstoles se precipitaron y no tuvieron el discernimiento necesario para esperar que Dios la hiciera?
Hechos 2
- Unánimes en la obediencia a la Palabra.
- En el templo, y partiendo el pan en las casas, comiendo juntos con alegría y sencillez de corazón.
- Perseverando en la doctrina de los apóstoles.
- En oración y ruego. Hechos 1:14 y 4:24.
- Mientras se hacen muchas señales y prodigios en el pueblo. Hechos 5:12.
- Asociándose con los humildes.
- No siendo sabios en nuestra propia opinión. Romanos 12:16.
- A una voz, glorificando al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Romanos 15:6.
- Combatiendo por la fe del evangelio. Filipenses 1:27.
- Sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, sintiendo una misma cosa. Filipenses 2:2
- En la fe y el conocimiento del Hijo de Dios. Efesios 4:12.
- La profecía.
- Joel 2:28-32. “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.”
- Él cumplimiento de la palabra.
- Versos 2-4. “… De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.
- Versos 40-41. “Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”
- Al oír esto, se compungieron de corazón.
- Verso 36. “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”
- ¿Qué haremos?
- Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
- Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
Hechos 3
- Arrepiéntanse y conviértanse.
- El Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús.
- Ustedes lo entregaron y negaron delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.
- Ustedes negaron al Santo y al Justo, y pidieron que se les diese un homicida.
- Mataron al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
- Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer.
- Para que sean borrados vuestros pecados.
- Para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado.
- Verso 26. “Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad».
- No tenemos oro ni plata.
- Sólo la Palabra de Dios puede hacer que la gente se levante y camine por la senda de la Vida eterna.
Hechos 4
- Los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos resentidos.
- Porque los discípulos enseñaban al pueblo, y anunciaban en Jesús la resurrección de entre los muertos.
- Les echaron mano, y los pusieron en la cárcel.
- Muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
- Observemos el mensaje.
- Ustedes crucificaron a Jesús.
- Jesús es la piedra reprobada por ustedes los edificadores.
- Dios le resucitó de los muertos.
- Jesús ha venido a ser cabeza del ángulo.
- En ningún otro hay salvación.
- No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
- Es justo delante de Dios obedecer su Palabra, y ponerla por encima de la obediencia a los hombres.
- No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
Oremos.
- Padre: enséñanos a obedecerte a ti antes que a los hombres.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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