Día 292. Libro 41.
Marcos 9
- Éste es mi Hijo amado; a él oíd.
- No es tiempo de hacer enramadas.
- Es tiempo de escuchar al Señor.
- Esta es la Palabra del Señor, óiganla a ella.
- ¿Qué disputan?
- “Pedí a tus discípulos que liberaran a mi hijo y le sacaran los demonios y no pudieron.”
- El Señor respondió: ¡Oh generación incrédula!
- ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?
- ¿Hasta cuándo los tengo que soportar?
- Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
- Creo; ayuda mi incredulidad.
- ¿Porqué?
- ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
- Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
- Si alguno quiere ser el primero.
- Debe ser el postrero de todos, y el servidor de todos.
- ¡Córtalos!
- Si tu mano, tu pie o tus ojos, te hacen caer, córtalos.
- Mejor es que te salves, cojo o manco o ciego.
- Así evitarás ir directo al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano a de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
- Si lo que crees, entiendes o ves, te hace caer, deséchalo.
- Es preferible hacer un cambio radical, que ir al infierno.
- Si tu fe no es bíblica, deséchala.
- Solo la fe bíblica te conducirá al reino de los cielos.
- Si tu camino o proyecto de vida, no te conduce a la salvación, cámbialo radicalmente.
- Es preferible ese sacrificio, y no que tu modo de vivir te conduzca al infierno.
- Si lo que haces, no es bíblico, entonces no te conduce a la salvación.
- Deséchalo.
- Es preferible ese sacrificio y no, sacrificar tu permanencia en el reino de los cielos.
- Buena es la sal; más si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis?
- Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.
Marcos 10
- Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
- Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.
- Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla, por la dureza de vuestro corazón.
- Volvamos al principio de la creación.
- El que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
- Para poder recibir, creer, entender y obedecer la Palabra, tenemos que empezar desde cero.
- Necesitamos ser sensibles, enseñables, moldeables y crédulos a la Palabra.
- De verdad les digo.
- No hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras.
- Lo recibirá con persecuciones.
- Y en el siglo venidero recibirá la vida eterna.
- Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.
- ¿Buscamos preeminencia?
- El Hijo del Hombre no vino para ser servido.
- El vino a servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
- El que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.
- Saben que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.
- No será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.
- ¿Qué quieres que te haga?
- Maestro, que recobre la vista.
- Vete, tu fe te ha salvado.
Oremos
- Ayúdanos, Señor. Quita nuestra incredulidad.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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