Día 281. Libro 40.
Mateo 5
- Perfecta obediencia.
- «Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto».
- ¿Nos está pidiendo algo imposible?
- Pablo decía que él no lo había alcanzado, pero que proseguía a la meta.
- Por lo tanto, lo que Jesús nos está diciendo es que caminemos en perfecta obediencia a su Palabra.
- Él es el Perfecto ejemplo de la perfecta obediencia.
- ¿Cómo es el discípulo de Jesús, que camina en perfecta obediencia y felicidad?
- Es pobre en espíritu.
- Tiene hambre y sed de justicia.
- Llora, padece por causa de la justicia de la Palabra.
- Es manso.
- Es misericordioso.
- Tiene un corazón puro y limpio.
- Es pacificador.
- Padece persecución y es maltratado por causa de la justicia.
- Por causa de Cristo es vituperado, perseguido y dicen toda clase de mal contra ellos, mintiendo.
- Se goza y se alegra, porque sabe que su galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes.
- Es sal de la tierra.
- Es luz del mundo, puesta en alto para que todos la vean y que alumbra a todos los que están en casa.
- Glorifica al Padre que está en los cielos por sus buenas obras.
- Su obediencia es mayor que la de los escribas y fariseos.
- No peca contra su hermano. Si sabe que su hermano tiene algo en su contra, se reconcilia pronto con él.
- No resiste al que es malo. Si alguien le causa una herida, le pone la otra mejilla.
- No ama solo a los que lo aman. Ama a sus enemigos, bendice a los que lo maldicen, hace bien a los que lo aborrecen, y ora por los que lo ultrajan y persiguen.
- Si alguien quiere ponerle un pleito, y quitarle algo, le deja eso y más.
- Si alguien quiere obligarlo a llevar una carga, está dispuesto a llevarla, aún dos veces.
- Da al que le pide y no se rehúsa a dar prestado.
- No mira con deseo a otros y es fiel a su cónyuge.
- Corta de su vida, y aún de su cuerpo, todo aquello que pudiera hacerlo desobedecer al Señor o caer en pecado.
- No repudia a su cónyuge.
- No adúltera, ni hace caer a otros en adulterio.
- No hace juramentos. Tiene una palabra honorable: si o no, y cumple lo que promete.
- Cristo no vino a abolir la ley, sino a obedecerla a la perfección.
- El vino a obedecer la Palabra de los profetas del Antiguo Testamento.
- Él es la Palabra.
- Él es el verbo de Dios.
- ¿Deseas que Cristo vuelva pronto? Obedece la Palabra.
- Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
- ¿Quieres ser grande en el reino de los cielos?
- Obedece y enseña la Palabra del Señor.
- Hagamos la siguiente reflexión: leamos nuevamente el sermón de la montaña y consideremos su significado inconmovible y eterno.
Mateo 6
- Los hipócritas.
- Hacen su justicia para ser vistos por los hombres.
- Hacen tocar trompeta delante de ellos.
- Aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles.
- Al orar usan vanas repeticiones y piensan que por su palabrería serán oídos.
- Desean ser alabados por los hombres.
- Demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan.
- Hacen tesoros en la tierra y sirven a las riquezas.
- Los que buscan primeramente el reino de los cielos:
- Dan limosna, en secreto, sin que sepa su izquierda lo que hace su derecha.
- Oran a su padre que está en lo secreto, en su aposento, y cerrada la puerta.
- No usan vanas repeticiones ni palabrerías al orar.
- No se afanan por la respuesta a sus necesidades humanas porque saben que el Señor conoce sus necesidades, antes de pedírselas.
- Oran santificando el nombre de Dios.
- Oran pidiendo que venga su reino y que se haga su voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
- Oran pidiendo el maná, la Palabra revelada, la porción diaria de Cristo.
- Oran pidiendo perdón y perdonando a sus deudores.
- Piden al Padre que no los meta en tentación, sino que los libre del mal, porque suyo es el reino, y el poder, y la gloria por siempre.
- Ayunan ungiendo su cabeza y lavando su rostro.
- Hacen tesoros en el cielo y no en la tierra.
- Tienen todo su cuerpo lleno de luz de la Palabra.
- Sirven a Dios.
Mateo 7
- No juzguen, para que no sean juzgados.
- No estamos llamados a determinar la salvación y la condenación de alguien.
- Sólo Dios puede hacerlo. Él es el juez justo.
- El texto se refiere a esto.
- Consideremos también que tradicionalmente se ha usado este texto para evadir la responsabilidad que tenemos como cuerpo de Cristo de corregir y exhortar.
- Entendamos este mandamiento a la luz de toda la Palabra: Dios es el único juez justo.
- La Palabra entera es el juicio de Dios.
- Debemos usar la Palabra para corregir y exhortar, lo cual no es condenar, ni enviar al infierno. Al contrario, exhortando, evitamos que esto suceda.
- La corrección es una profilaxis dentro del pueblo de Dios. Ver también 1 Corintios 2:15.
- Sólo puede exhortar según la Palabra, aquel que está limpio de pecado. De lo contrario, será un hipócrita que, en lugar de exhortar para hacer profilaxis, contaminará al cuerpo.
- Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
- ¿Hemos considerado que se refiere a buscar el reino de Dios y su justicia?
- La promesa del Señor es que si pides, buscas y llamas al reino de los cielos, se te dará.
- Esforcémonos, busquemos el entendimiento de la Palabra. La búsqueda es algo que requiere acciones.
- Pidamos y clamemos por el entendimiento de la Palabra, espíritu de sabiduría y revelación en su conocimiento.
- La ley de la siembra y la cosecha: sembremos la Palabra y cosecharemos la Palabra.
- Obedezcamos la Palabra y cosecharemos vida eterna.
- Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso cosechará.
- La voluntad del Padre.
- ¿Es el entendimiento y la obediencia a la Palabra una puerta estrecha y un camino angosto para nosotros?
- Guárdense de los falsos profetas.
- Cuídense que nadie los engañe.
- Consideren sus frutos.
- Filtren sus enseñanzas a la luz de toda la Palabra.
- Cuídense de aquellos que están vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos robadores.
- Nunca olvidemos esta advertencia:
- Sólo entrará en el Reino de los cielos, el que haga la voluntad del Padre que está en los cielos.
- La obediencia a la Palabra es la evidencia y el fruto de aquellos que viven agradecidos por su gracia inmerecida.
- Sensatez.
- Oír la Palabra y obedecer.
- Esto es ser un hombre prudente,
- Edificar tu vida sobre la roca eterna.
Oremos
- Padre haznos perfectos como tú eres perfecto.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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