Día 254. Libro 26.
Ezequiel 43
- La casa. ¿Quién es?
- Cristo, su Palabra.
- También nosotros como templo santo.
- La gloria de Jehová llena la casa.
- Es lo que sucedió con Cristo y lo que sucederá con sus hijos obedientes.
- La ley de la casa: la santidad.
- Todo en ella será santísimo.
- Esa es la ley de nuestra vida como templo del Espíritu Santo.
- La santidad sólo viene por la obediencia a la Palabra.
- El arrepentimiento y el entendimiento de la Palabra.
- Al ver la Palabra tenemos que avergonzarnos de nuestros pecados.
- Necesitamos arrepentirnos para poder entender la Palabra. Sólo si nos arrepentimos podremos entenderla.
- El Señor, por su espíritu, nos muestra el diseño de la Palabra.
- Muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella.
- Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa.
- Cristo, el verbo de Dios, es la medida.
- Tenemos que medir su diseño, entender su disposición, sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y guardar toda su forma y todas sus reglas, y ponerlas por obra.
- La promesa de la obediencia a la Palabra.
- Por medio de ella es que el Señor habitará entre nosotros para siempre.
- Seremos aceptos sacrificando sobre su altar: Los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el Señor.
- Enseña la Palabra.
- Descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas, y las pongan por obra.
Ezequiel 44
- Atiende, mira y oye la Palabra.
- Pon atención, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes; y pon atención a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario.
- Dirás a mi pueblo rebelde.
- Así ha dicho Jehová el Señor: Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel.
- Un pecado del que nunca se habla.
- Traer extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para estar en el santuario de Jehová y para contaminar su casa; para ofrecer su pan, la grosura y la sangre, e invalidar su pacto con abominaciones.
- ¿Cuándo sucede esto en nuestras congregaciones?
- Los que dejaron la Palabra serán castigados.
- Y los levitas que se alejaron de mí cuando Israel se descarriaba, que se alejaron de mí tras sus ídolos, llevarán el castigo por su iniquidad.
- Nuestra labor.
- Enseñar a su pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y hacer que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio.
- Cuando se presenten diferencias en el pueblo de Dios, debemos juzgar y decidir conforme a la Palabra.
- Guardaremos sus leyes y sus estatutos en todas sus fiestas señaladas, y santificaremos sus días de reposo.
Ezequiel 45
- ¡Basta ya!
- Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña.
- Haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice Jehová el Señor.
Oremos
- Nos avergonzamos de nuestros pecados Señor. Perdona la violencia y la rapiña. Perdona a tu pueblo que ha dejado tu Palabra y no te escucha Señor.
- Trae arrepentimiento Señor!
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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