Ezequiel 43-45

Día 254. Libro 26.

Ezequiel 43     

  1. La casa. ¿Quién es?
  2. Cristo, su Palabra.
  3. También nosotros como templo santo.
  • La gloria de Jehová llena la casa.
  • Es lo que sucedió con Cristo y lo que sucederá con sus hijos obedientes.
  • La ley de la casa: la santidad.
  • Todo en ella será santísimo.
  • Esa es la ley de nuestra vida como templo del Espíritu Santo.
  • La santidad sólo viene por la obediencia a la Palabra.
  • El arrepentimiento y el entendimiento de la Palabra.
  • Al ver la Palabra tenemos que avergonzarnos de nuestros pecados.
  • Necesitamos arrepentirnos para poder entender la Palabra. Sólo si nos arrepentimos podremos entenderla.
  • El Señor, por su espíritu, nos muestra el diseño de la Palabra.
  • Muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella.
  • Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa.
  • Cristo, el verbo de Dios, es la medida.
  • Tenemos que medir su diseño, entender su disposición, sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y guardar toda su forma y todas sus reglas, y ponerlas por obra.
  • La promesa de la obediencia a la Palabra.
  • Por medio de ella es que el Señor habitará entre nosotros para siempre.
  • Seremos aceptos sacrificando sobre su altar: Los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el Señor.
  • Enseña la Palabra.
  • Descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas, y las pongan por obra.

Ezequiel 44

  1. Atiende, mira y oye la Palabra.
  2. Pon atención, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes; y pon atención a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario.
  • Dirás a mi pueblo rebelde.
  • Así ha dicho Jehová el Señor: Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel.
  • Un pecado del que nunca se habla.
  • Traer extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para estar en el santuario de Jehová y para contaminar su casa; para ofrecer su pan, la grosura y la sangre, e invalidar su pacto con abominaciones.
  • ¿Cuándo sucede esto en nuestras congregaciones?
  • Los que dejaron la Palabra serán castigados.
  • Y los levitas que se alejaron de mí cuando Israel se descarriaba, que se alejaron de mí tras sus ídolos, llevarán el castigo por su iniquidad.
  • Nuestra labor.
  • Enseñar a su pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y hacer que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio.
  • Cuando se presenten diferencias en el pueblo de Dios, debemos juzgar y  decidir conforme a la Palabra.
  • Guardaremos sus leyes y sus estatutos en todas sus fiestas señaladas, y santificaremos sus días de reposo.

Ezequiel 45

  1. ¡Basta ya!
  2. Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! Dejad la violencia y la rapiña.
  3. Haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice Jehová el Señor.

Oremos

  • Nos avergonzamos de nuestros pecados Señor. Perdona la violencia y la rapiña. Perdona a tu pueblo que ha dejado tu Palabra y no te escucha Señor.
  • Trae arrepentimiento Señor!

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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