Ezequiel 31-33

Día 250. Libro 26.

Ezequiel 31     

  1. La parábola.
  2. ¿A quién te comparaste en tu grandeza?
  3. Estaba en el Edén. El Señor lo hizo y lo puso allí.
  4. Hermoso, frondoso, grande, alto, de denso ramaje.
  5. Las aguas lo hicieron crecer, lo encumbró el abismo; sus ríos corrían alrededor de su pie, y a todos los árboles del campo enviaba sus corrientes. Verso 4.
  6. Todos los árboles del Edén le tenían envidia «…ningún árbol en el huerto de Dios fue semejante a él en su hermosura.» Verso 8.
  7. Su corazón se elevó con su altura «…por ser encumbrado en altura, y haber levantado su cumbre entre densas ramas». Verso 10.
  • El juicio.
  • YO lo he entregado en mano del poderoso de las naciones, que de cierto tratará con él.
  • Yo lo he desechado por su impiedad.
  • La cura para el orgullo, la altivez y la soberbia.
  • Sobre sus ruinas habitarán todas las aves del cielo, y sobre sus ramas estarán todas las bestias del campo.
  • Para que no se exalten en su altura todos los árboles que están junto a las aguas, ni levanten su cumbre entre las espesuras, ni en sus ramas se paren por su altura todos los que beben aguas.
  • Porque todos son entregados a muerte, a la parte más baja de la tierra, en medio de los hijos de los hombres, con los que descienden a la fosa.
  • En otras palabras: “veámonos en este espejo hermanos queridos”. 
  • Reflexionemos en el temor de Dios.

Ezequiel 32

  1. Levanta un canto de lamento.
  2. Egipto será castigado, llevado a cautiverio, asolado, deshecho, muerto a espada y extinguido.
  3. Faraón y toda su multitud yacerán entre los incircuncisos con los muertos a espada, dice Jehová el Señor.
  4. Verso 18. «…endecha sobre la multitud de Egipto, y despéñalo a él, y a las hijas de las naciones poderosas, a lo profundo de la tierra, con los que descienden a la sepultura.»
  • El pecado.
  • Soberbia. Verso 12.
  • Incircuncisión y confusión. Verso 25.
  • «…eres como el dragón en los mares; pues secabas tus ríos, y enturbiabas las aguas con tus pies, y hollabas sus riberas.» Verso 3.
  • ¿De quién será la mano para destruir a Egipto?
  • «La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.» Verso 11.
  • ¿El castigo a Egipto traerá conocimiento de Jehová?
  • Cuando asuele la tierra de Egipto, y la tierra quede despojada de todo cuanto en ella hay, cuando mate a todos los que en ella moran, sabrán que yo soy Jehová.

Ezequiel 32

  1. El atalaya.
  2. ¿Es la Palabra del Señor un atalaya para nosotros?
  • ¿Es la profecía de Ezequiel, como un canto de amor en tu alma?
  • ¿O acaso la Palabra del Señor es como una espina hincada en tu corazón?
  • Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, PERO NO LAS PONDRÁN POR OBRA.
  • Pero cuando ello viniere (y viene ya), sabrán que hubo profeta entre ellos. Versos 32-33.
  • Habla a los hijos de tu pueblo.
  • La espada viene.
  • Oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
  • Si tú no hablas para que el impío se arrepienta de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.
  • Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva.
  • El ruego del Señor.
  • Vuélvanse, arrepiéntanse de sus malos caminos.
  • Conviértanse de sus pecados.
  • ¿Por qué moriréis, oh casa de Israel?
  • ¿Trae conocimiento de Jehová el castigo del pecado?
  • Verso 29.  “Y sabrán que yo soy Jehová, cuando convierta la tierra en soledad y desierto, por todas las abominaciones que han hecho.”
  • Reflexionemos en la necesidad de permanecer en la gracia del Señor.
  • Verso 12. “La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare.”
  • Hebreos 10:26-31. “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
  • ¿Choca esta verdad bíblica con nuestras formas tradicionales de entender la gracia del Señor?
  • Consideremos también esta Palabra del Señor: Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recto el camino del Señor. El Señor dice: el camino de ellos es el que no es recto.

Oremos

  • Padre, perdónanos cuando no hemos obedecido tu Palabra.
  • Ayúdanos a entender tu gracia y mantenernos en santidad.
  • Líbranos de la rebeldía.
  • Ayúdanos a permanecer en obediencia hasta el fin.
  • Danos la fuerza de tu espíritu para ser un atalaya en medio de tu pueblo.
  • Danos temor del Dios vivo.

Mirdza Astrid Silva de Rivera

Raúl Vicente Rivera Ramírez

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