Día 217. Libro 23.
Isaías 56
- Bienaventurado el hombre que hace estos mandamientos.
• Guardar su Palabra.
• Hacer justicia. Que no es otra cosa que hacer la Palabra.
• Guardar sus días de reposo: descansar de nuestra manera de pensar para adoptar la manera de pensar del Señor.
• Escoger lo que Él quiere, y abrazar su pacto. - La promesa.
• Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros.
• Y nombre mejor que el de hijos e hijas; nombre perpetuo les daré, que nunca perecerá.
• Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración.
• Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar. - La reprensión.
• Dejan que las bestias del campo y las fieras del bosque devoren las ovejas, porque ustedes mismos las
• devoran.
• Atalayas ciegos.
• Ignorantes.
• Perros mudos, no pueden ladrar.
• Soñolientos, echados, aman el dormir.
• Perros comilones insaciables.
• Pastores que no saben entender.
• Siguen sus propios caminos.
• Buscan su propio provecho.
• Se embriagan de sidra.
• Tienen su mirada en la vanidad: lo movible, lo pasajero, lo terrenal. Lo que no es eterno, lo que no es inconmovible, lo que no es el reino de los cielos.
Isaías 57
- La terrible reprensión.
• ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado a la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? Verso 11.
• ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido?
• Hijos de la hechicera, generación del adúltero y de la fornicaria.
• Burladores, hijos rebeldes, generación mentirosa, fervorosos de los ídolos, impíos.
• Verso 17. “Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.” - El juicio.
• Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán.
• Cuando clames, que te libren tus ídolos.
• Pero a todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará. - La promesa para los que obedecen.
• Será quitado de delante de la aflicción.
• Entrará en la paz.
• Recibirá sanidad.
• Descansarán en sus lechos todos los que andan delante de Dios.
• El que en mí confía tendrá la tierra por heredad, y poseerá mi santo monte.
• Será pastoreado por el Señor.
• Hará vivir su espíritu.
• Vivificará su corazón.
• Será consolado.
• Verso 15. “Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”
• Versos 18-19. “He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré.” - Nuestra responsabilidad.
• Allanad, allanad.
• Barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.
Isaías 58
- El día de reposo.
• Anuncien clamando a voz en cuello.
• No se detengan, alcen la voz como trompeta.
• Anuncien a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.
• Desaten las ligaduras de impiedad.
• Suelten las cargas de opresión.
• Dejen ir libres a los quebrantados.
• Rompan todo yugo.
• Partan su pan con el hambriento.
• A los pobres errantes alberguen en casa.
• Vean al desnudo y cúbranlo.
• No se escondan de su hermano.
• Retraigan su pie, de hacer su voluntad.
• No anden en sus propios caminos.
• No hagan, no busquen su voluntad.
• No hablen sus propias palabras.
• Llamen a este día deleite a Jehová, delicia, santo, glorioso de Jehová, veneren este día.
• Es un día de ayunar tu voluntad para hacer la voluntad de Dios. - Reflexionemos en esto.
• El mandato para el día de reposo ¿es acaso un mandamiento para todos los días? - ¿Para qué ayunamos?
• El Señor reclama: Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios.
• Me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios.
• ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido?
• He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.
• He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente.
• No ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto.
• ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?
• ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
Isaías 59
- Observemos las iniquidades que señala el Señor a su pueblo.
• Las manos están contaminadas de sangre, y los dedos de iniquidad.
• Los labios pronuncian mentira, habla maldad la lengua.
• No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad.
• Confianza en vanidad, y hablar vanidades; concebir
• maldades, y dar a luz iniquidad.
• Incubar huevos de áspides, y tejer telas de arañas.
• Obras de iniquidad, y obras de rapiña.
• Los pies corren al mal, se apresuran para derramar la
• sangre inocente.
• Pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento.
• No conocer camino de paz, ni de justicia.
• Veredas torcidas que conducen a la muerte.
• Camino de tinieblas y andar en oscuridad.
• Ser ciegos y andar a tientas.
• Prevaricar y mentir contra Jehová.
• Apartarse de en pos de nuestro Dios.
• Hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira. - El pacto para los que se vuelvan de la iniquidad.
• Vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.
• Vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.
• El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.
• ¡AMÉN!
Oremos
• Padre hacemos confesión de nuestros pecados y los de tu pueblo. Nos ponemos en la brecha y clamamos misericordia.
• Perdónanos, Señor porque nuestras iniquidades han hecho división contigo, y nuestros pecados han hecho ocultar de nosotros tu rostro para no oír.
• Nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros. Con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados. Haznos volver de la iniquidad Señor.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 147
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com