Cantares 5-8

Día 201. Libro 22.

Cantares 5

  1. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.
    • El amado invita a la amada y a los amigos a comer y beber su sangre, su Palabra y su unción.
  2. La amada dormía…pero su corazón velaba!
    • Ella podía escuchar la voz de su amado diciéndole: ¡Ábreme!
    • Mateo 25:1-13. “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; más las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.”
  3. Enferma de amor.
    • ¿Cómo era el amor de la amada? Era un amor a tiempo y fuera de tiempo.
    • Se esforzaba en demostrarle su amor.
    • Hablaba a otros de Él.
    • Sufrió persecución por amarlo con pasión.
    • Juan 14:15. “Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
  4. Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable.
    • Tal es mi amado, tal es mi amigo,
    • Oh doncellas de Jerusalén. Mi amado es más que otro amado.
    • Apocalipsis 1:13-16. “Y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.”
  5. ¿Qué es tu amado más que otro amado, Oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Qué es tu amado más que otro amado, Que así nos conjuras?
    • Si, ciertamente nuestro Amado es más que otros.
    • Podemos conjurar a cualquiera a conocer a nuestro amado.
    • Ciertamente la Palabra del Señor es más que todo.

Cantares 6

  1. La iglesia que ama con pasión.
    • ¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres?
    • ¿A dónde se apartó tu amado, Y lo buscaremos contigo?
  2. El Señor desciende a su huerto: para apacentar a sus ovejas y para recoger sus frutos.
    • Ver Juan 15: 1-6.
  3. Una sola esposa tiene el Señor.
    Mas una es la paloma mía: La perfecta, la única, la escogida, la bienaventurada.

Cantares 7

  1. ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio!
  2. Elementos presentes en la descripción de la amada.
    • Pies hermosos, muslos como joyas, obra de mano de excelente maestro, púrpura, trigo, cercado de lirios, torre de marfil, estanques, puertas, pechos como racimos de vid y paladar como el buen vino.
    • ¿Qué referencias hay en la Palabra de estos elementos, que nos revelan su significado inconmovible?
  3. La amada y el amado van a las aldeas a revisar los frutos.
    • La responsabilidad de la iglesia como esposa de Cristo: dar frutos de justicia.
    • Verso 23. “Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.”

Cantares 8

  1. ¿Hemos sido menospreciados por amar a Cristo y predicar su Palabra?
    • No es posible evitar el menosprecio por obedecer la Palabra.
    • Lucas 10:16. “El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.”
    • Si nuestro amor a Cristo se apaga por padecer, entonces no es amor verdadero.
    • Versos 6-7. “Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.”
  2. ¿Cuándo la amada se fortaleció para edificar y guarnecer a su hermana débil?
    • Verso 10. “Yo soy muro, y mis pechos como torres, Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.”
  3. Así termina el Cantar de los Cantares.
    • Verso 13-14. “Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír. Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas.”
    • Apocalipsis 22:20. “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.»

Oremos
• Padre haznos oír tu voz Señor. Entender tu Palabra.
• Ven amado, ven Señor Jesús. Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

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