Ser afligido
Salmos 119:71
Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.
Salmos 119:75
Yo sé, SEÑOR, que tus juicios son justos, y que en tu fidelidad me has afligido.
Jeremías 31:18-19
Ciertamente he oído a Efraín lamentarse: «Me has castigado, y castigado fui como becerro indómito. Hazme volver para que sea restaurado, pues tú, SEÑOR, eres mi Dios.
«Porque después que me aparté, me arrepentí, y después que comprendí, me di golpes en el muslo; me avergoncé y también me humillé, porque llevaba el oprobio de mi juventud.»
Oseas 5:15
Me iré y volveré a mi lugar hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán con diligencia.
Hebreos 12:10-11
Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.
Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia.

Job 28-30

Día 154. Libro 18.

Job 28

  1. ¿Dónde está la sabiduría y la inteligencia?
    • Verso 28. “Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.”
    • Deuteronomio 4:5-6. “Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque ésta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es ésta.”
    • Proverbios 8:10-13. “Recibid mi enseñanza, y no plata; Y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella. Yo, la sabiduría, habito con la cordura, Y hallo la ciencia de los consejos. El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco.”

Job 29

  1. Job como figura de Cristo.
    • Dios lo guardaba.
    • Dios hacía resplandecer sobre su cabeza su lámpara y caminaba a su luz, en la oscuridad.
    • El favor de Dios velaba sobre su tienda.
    • El Omnipotente estaba con él.
    • Lavaba sus pasos en leche, Y la piedra le derramaba ríos de aceite.
    • Salía a la puerta a juicio, Y en la plaza hacía preparar su asiento.
    • Los jóvenes lo veían, y se escondían; Y los ancianos se levantaban, y estaban de pie.
    • Los príncipes detenían sus palabras; Ponían la mano sobre su boca.
    • La voz de los principales se apagaba, Y su lengua se pegaba a su paladar.
    • Lo llamaban bienaventurado, Y daban buen testimonio de él
    • Libraba al pobre que clamaba, Y al huérfano que carecía de ayudador.
    • La bendición del que se iba a perder venía sobre él, Y al corazón de la viuda daba alegría.
    • Se vestía de justicia; Como manto y diadema era su rectitud.
    • Era ojos al ciego, Y pies al cojo.
    • A los menesterosos era padre, Y de la causa que no entendía, se informaba con diligencia.
    • Quebrantaba los colmillos del inicuo, Y de sus dientes hacía soltar la presa.
    • Su raíz estaba abierta junto a las aguas, Y en sus ramas permanecía el rocío.
    • Su arco se fortalecía en su mano.
    • Lo oían, y esperaban, Y callaban a su consejo.
    • Tras su palabra no replicaban, Y su razón destilaba sobre ellos.
    • Lo esperaban como a la lluvia, Y abrían su boca como a la lluvia tardía.
    • No abatían la luz de su rostro.
    • Calificaba el camino de ellos, y se sentaba entre ellos como el jefe; Y moraba como rey en el ejército, Como el que consuela a los que lloran.

Job 30

  1. Los espíritus de la oscuridad.
    • No tienen fuerza alguna.
    • Por causa de la pobreza y del hambre andan solos. Huyen a la soledad, a lugar tenebroso, asolado y desierto.
    • Arrojados de entre las gentes, Y todos le gritan como tras el ladrón.
    • Habitan en las barrancas de los arroyos, en las cavernas de la tierra, y en las rocas.
    • Braman entre las matas, Y se reúnen debajo de los espinos.
    • Hijos de viles, y hombres sin nombre, Más bajos que la misma tierra.
  2. El padecimiento de Job como profecía del vituperio de nuestro Señor Jesucristo.
    • Fue objeto de burla, y de refrán.
    • Lo abominaron, y aun de su rostro no detuvieron su saliva.
    • Dios lo afligió, por eso se desenfrenaron delante de su rostro.
    • Se levantó el populacho; lo empujaron, y prepararon contra él caminos de perdición.
    • Su senda desbarataron, se aprovecharon de su quebrantamiento, y no hubo ayudador.
    • Se revolvieron sobre su calamidad.
    • Fue turbado; combatieron como viento su honor, Y su prosperidad pasó como nube.
    • Sintió que su alma se derramada en él; y días de aflicción se apoderaban de él.
    • La noche taladraba sus huesos, y los dolores que lo roían no reposaban.
    • Una gran fuerza deformó su vestidura y lo apretaba.
    • Dios lo derribó en el lodo, y fue semejante al polvo y a la ceniza.
    • Clamó a Dios y no lo oyó.
    • Dios se volvió cruel para él.
    • Fue conducido a la muerte.
    • Se compadeció y lloró por el afligido y el menesteroso.
    • Días de aflicción lo sobrecogieron.

Oremos
• Padre te mereces la gloria y la honra por tu infinita misericordia en Cristo Jesús.
• Haznos comprender su sacrificio, su vituperio y su padecimiento.
• Perdónanos porque no correspondemos en santidad y amor, conforme a la grandeza de su muerte.
• Perdona a tu pueblo Señor.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

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Job 23-27

Día 153. Libro 18.

Job 23

  1. ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla.
    • Isaías 55:6-7. «Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar».
    • Juan 14:6. «Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.»
  2. Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro.
    • Deuteronomio 8:2. «Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.»
    • Salmo 17:3. «Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión.”
    • Proverbios 17:3. «El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.»
    • 1 Pedro 1:7. «Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.»
    • Santiago 1:2-4. «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.»
    • Santiago 1:12. “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.»

Job 24

  1. ¿Quiénes son aquellos a los cuales Dios no atenderá su oración?
    • Verso 13. “Ellos son los que, rebeldes a la luz, Nunca conocieron sus caminos, Ni estuvieron en sus veredas.”
    • Isaías 1:15. «Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.»
    • Jeremías 11:11. «Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí yo traigo sobre ellos mal del que no podrán salir; y clamarán a mí, y no los oiré.»
    • Jeremías 11:14. «Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré en el día que en su aflicción clamen a mí.»
    • Jeremías 14:12. «Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia.»
    • Ezequiel 8:18. «Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.»

Job 25

  1. ¿Cómo se justificará el hombre para con Dios?
    • ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
    • 1 Juan 1:9. «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»
    • Apocalipsis 1:5. «Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.»

Job 26

  1. El consejo de Dios.
    • Meditemos en los versos 3-4. Observemos las distintas traducciones y versiones.
    • Versos 3-4. «¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, Y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer? ¿A quién has anunciado palabras, Y de quién es el espíritu que de ti procede?» (RVR60).
    • Versos 3.-4. » … ¡Vaya, vaya! ¡Qué discurso tan hermoso has pronunciado! ¡Qué buen amigo resultaste! ¡Qué consejos tan buenos sabes dar a los ignorantes como yo! ¡Qué inteligencia has demostrado!” (BLS).
    • Versos 3-4. «¡Qué consejos sabes dar al ignorante! ¡Qué gran discernimiento has demostrado! ¿Quién te ayudó a pronunciar tal discurso? ¿Qué espíritu ha hablado por tu boca? » (NVI).
    • Observemos también estos textos:
    • Hechos 20:20. «Ustedes saben que no he vacilado en predicarles nada que les fuera de provecho, sino que les he enseñado públicamente y en las casas.» (NVI).
    • 2 Timoteo 4:2. «Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar.» (NVI).
    • Hechos 20:27. «Porque no he rehuido de anunciaros todo el consejo de Dios.»
    • 1 Tesalonicenses 2:4. «Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan a los hombres, sino a Dios, el cual prueba nuestros corazones».
    • Que ese sea nuestro propósito, dar el consejo de Dios, en el espíritu de TODA la Palabra.

Job 27

  1. La casa sobre la roca.
    • Verso 18. «¡Resiste más una telaraña, o una choza de paja, que las casas de los malvados!» (BLS).
    • Mateo 7:26. «Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena.”

Oremos
• Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre. Exaltamos tu grandeza y tu magnificencia. No hay Dios como tú, ni obras que igualen tus obras.
• Nos humillamos y pedimos perdón por nuestra ignorancia y desobediencia. Confesamos nuestros pecados y los pecados de nuestro pueblo. No nos deseches, escucha nuestra oración y ten misericordia.
• Límpianos mas y mas de nuestra maldad y limpia nuestra conciencia de obras muertas. Corrígenos y purifica nuestra doctrina.
• Quita nuestra hipocresía y santifícanos en tu verdad. Tu Palabra santa.
• Gracias por perdonarnos y salvarnos de la condenación eterna. Gracias por sufrir la cruz. Haznos comprender la grandeza de tu sacrificio.
• Gracias por heredarnos las maravillas de tu ley. Te bendecimos y te glorificamos.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

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