Salmos 79-83

Día 173. Libro 19.

Salmos 79

  1. ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre?
    • ¿Arderá como fuego tu celo?
    • Apocalipsis 6:10. “Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”
  2. Perdona a tu pueblo Señor.
    • Joel 2:17. “Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?
    • Daniel 9:19. “Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.”
  3. Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.
    • Romanos 12:19. “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.”
  4. Llegue delante de ti el gemido de los presos; Conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte.
    • Salmos 102: 19-22. “Porque miró desde lo alto de su santuario; Jehová miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos, para soltar a los sentenciados a muerte; para que publique en Sion el nombre de Jehová, Y su alabanza en Jerusalén, cuando los pueblos y los reinos se congreguen En uno para servir a Jehová.”

Salmos 80

  1. ¿Quién ha hecho esto tan terrible?
    • Isaías 42:24-25. “¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oyeron su ley. Por tanto, derramó sobre él el ardor de su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso.”
  2. Oh pastor de Israel escucha.
    • Resplandece y despierta el poder de tu Palabra para restaurarnos y salvarnos.
    • Despierta nuestro oído para escuchar tu ley.

Salmos 81

  1. Oye, pueblo mío, y te amonestaré.
    • El clamor de Dios para su pueblo: «Israel, si me oyeres.»
    • Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí.
    • Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; caminaron en sus propios consejos.
    • ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel!
  2. ¿Nos quejamos de que Dios está airado y no escucha nuestras oraciones?
    • El Señor se queja de que su Pueblo no escucha su Palabra.
  3. Si le hubiéramos escuchado.
    • Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido.
    • Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, Y con miel de la peña les saciaría.

Salmos 82

  1. La orden.
    • Defended al débil y al huérfano;
    • Haced justicia al afligido y al menesteroso.
    • Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos.
    • Libra a los que son llevados a la muerte.
    • Salva a los que están en peligro de muerte.
  2. No podemos decir que no lo supimos.
    • ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones?
    • El que mira por tu alma, él lo conocerá.
    • Él dará al hombre según sus obras. (Ver Proverbios 24:11-12).

Salmos 83

  1. El enemigo alza cabeza.
    • Se confabula contra el pueblo de Dios astuta y secretamente y ruge. Pretende destruirnos para que no seamos nación y para que no haya mas memoria del cuerpo de Cristo, para heredar las moradas de Dios.
    • Aprendamos a orar para que se arrepientan y busquen la Palabra, pero que si no se arrepienten, sean afrentados y turbados para siempre.
  2. Conozcan que tu nombre es Jehová.
    • No guardes silencio, levántate contra tus enemigos.
    • Llena sus rostros de vergüenza y sepan que solo tú eres Altísimo sobre toda la tierra.

Oremos.
• Oh Pastor de Israel escucha. Resplandece, despierta tu poder. Ven a salvarnos. Restáuranos.
• No calles oh Dios, ni estés quieto. Ponlos como torbellinos, como hojarasca quemada. Persíguelos, atérralos, llena sus rostros de vergüenza para que busquen tu nombre. Sean afrentados y turbados para siempre; sean deshonrados, y perezcan.
• Por la gloria de tu nombre; líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo
• Nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 192

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 75-78

Día 172. Libro 19.

Salmos 75

  1. Se arruinaban la tierra y sus moradores.
    • Revisemos la causa de la ruina de la tierra.
    • Isaías 24:3-6. “La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra. Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres.”
  2. YO sostengo las columnas de la tierra.
    • 1 Samuel 2:8. «Él levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.»
  3. Un mensaje muy urgente.
    • Versos 4-8. (BLS). “A los orgullosos les mando que no se crean tan importantes. A los malvados les ordeno que no sean orgullosos, o presuman de su poder ni se sientan superiores. Los elogios no vienen del este, ni del oeste ni del sur; vienen de Dios, que es el juez. A unos les quita el poder, y a otros se lo da. Dios está muy enojado y está listo para castigar. Cuando pierda la paciencia, dará rienda suelta a su enojo y todos los malvados de la tierra tendrán su merecido.”
  4. Él es el juez de la tierra.
    • Alabemos al Señor por sus justos juicios.
    • Él humilla o enaltece a quien Él quiere, cuando Él quiere.

Salmos 76

  1. Tú, temible eres tú.
    • Verso 7. “¿Y quién podrá estar en pie delante de ti cuando se encienda tu ira?”
    • Salmos 6:1. “Jehová, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.”
    • Salmos 68:35. “Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.”
    • Lamentaciones 4:11. “Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira; y encendió en Sion fuego que consumió hasta sus cimientos.”
    • Deuteronomio 4:24. “Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.”
    • Deuteronomio 9:3. “Entiende, pues, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti; y tú los echarás, y los destruirás en seguida, como Jehová te ha dicho.”
    • 2 Samuel 22:9 y Salmos 18:8. “Humo subió de su nariz, Y de su boca fuego consumidor; Carbones fueron por él encendidos.”
    • Isaías 29:6. “Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.”
    • Isaías 30:30. “Y Jehová hará oír su potente voz, y hará ver el descenso de su brazo, con furor de rostro y llama de fuego consumidor, con torbellino, tempestad y piedra de granizo.”
    • Isaías 33:14. “Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas. ¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?”
    • Hebreos 12:29. “Porque nuestro Dios es fuego consumidor.”
  2. Nunca perdamos esto de vista: Él quebrantará todo el poderío de los pecadores.
    • Pero el poder del justo será exaltado.

Salmos 77

  1. ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?
    • Tú eres el Dios que hace maravillas. Hiciste notorio en los pueblos tu poder.
    • Con tu brazo redimiste a tu pueblo.
    • Tito 3:5. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”
  2. No hay consuelo fuera de nuestro Señor.
    • El me escuchará.
    • Verso 2. “Al Señor busqué en el día de mi angustia; alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; mi alma rehusaba consuelo.”
  3. Mi espíritu inquiría. Tomemos este ejemplo y hagamos lo mismo.
    • Verso 7-12. “¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah. Dije: Enfermedad mía es ésta; Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.”

Salmos 78

  1. El clamor del Señor: Escucha, pueblo mío, mi ley, inclina tu oído a las palabras de mi boca.
    • ¿Qué respuesta hemos dado a su clamor?
    • Escuchemos su Palabra. Inclinemos nuestro oído a las palabras de su boca.
  2. Enseñemos a nuestros hijos.
    • Sus alabanzas. Su potencia, y las maravillas que hizo.
    • A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios.
    • Que guarden sus mandamientos, y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu.
  3. Observemos las características de la generación instruida en la Palabra.
    • Pondrá su confianza en El.
    • No olvidará las obras de Dios.
    • Andará en su ley.
    • Guardará su pacto.
  4. Observemos las características de los hijos no instruidos en la Palabra.
    • Serán una generación contumaz y rebelde.
    • No dispondrán el corazón al Señor.
    • No serán fieles para con Dios en espíritu.
    • No guardarán el pacto de Dios.
    • No querrán andar en su ley.
    • Se olvidarán de sus obras y de sus maravillas.
    • Serán derrotados.
    • No creerán en Dios, ni confiarán en su salvación.
    • Pecarán y no darán crédito a sus maravillas
    • Sus días serán consumidos en vanidad, y sus años en tribulación.
  5. Lo que dice el Señor de su pueblo.
    • No ha guardado su pacto.
    • No quiso andar en su ley.
    • Ha tentado y ha enojado al Dios altísimo, al no guardar sus testimonios.
  6. La secuencia de pecado.
    • ¿Es ésta la historia de nuestra propia vida?
    • Bendición-Salvación-Milagros y maravillas.
    Tentación-incredulidad-rebeldía-pecado-idolatría-castigo-derrota-clamor.
    Bendición-Salvación-Milagros y maravillas.
    • Versos 57-59. “Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios; sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; Se volvieron como arco engañoso. Le enojaron con sus lugares altos, Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla. Lo oyó Dios y se enojó, Y en gran manera aborreció a Israel.”
  7. Su misericordia.
    • Verso 38. “Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía; Y apartó muchas veces su ira, Y no despertó todo su enojo.”
  8. Tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto.
    • ¿Es acaso esto lo que hacemos cuando tomamos de la Palabra de Dios, sólo las promesas bonitas?
    • Algo así como: «La Biblia al gusto del cliente».
    • Pero el santo mandamiento ordena en Mateo 4:7 y Lucas 4:12. «Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.»

Oremos.
• Exaltado seas sobre los cielos Señor.
• Nos acogemos a tu misericordia, amamos tu verdad, la suma de tu Palabra. Condúcenos como ovejas y llévanos a pastos verdes.
• Perdona cuando te tentamos y no hemos tenido temor de tu gran poder. Danos temor de ti.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 193

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 70-74

Día 171. Libro 19.

Salmos 70

  1. Cántico para recordar.
    • Es la voluntad de Dios que no olvidemos que hemos pasado por la necesidad y que hemos estado menesterosos de su auxilio.
    • ¿Podemos consolar a otros con el consuelo que hemos recibido?
  2. Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan.
    • Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.

Salmos 71

  1. Dios ha dado mandamiento para salvarnos.
    • Alabemos su nombre porque desde el vientre, desde las entrañas de nuestra madre fuimos reservados para su salvación.
  2. Nuestro Dios.
    • Refugio, roca, fortaleza, poder, santidad, sustento, socorro, justicia, esperanza, salvación, seguridad.

Salmos 72

  1. El poderío, el dominio, la salvación y la magnificencia del reino de Cristo, alcanza a su pueblo y a todas las naciones de la tierra.
    • Juzgará a su pueblo con justicia y a los afligidos, con su Palabra los juzgará.
    • Él salvará a los hijos de los menesterosos.
    • Él aplastará al opresor.
    • Todos le temerán eternamente.
    • El descenderá como el rocío y como la lluvia.
    • Florecerá la Palabra.
    • Será su nombre para siempre.
    • Él dominará de mar a mar.
    • Todos se postrarán ante Él.
    • Benditas serán en él todas las naciones.
    • Lo llamarán bienaventurado.
    • Él es el único que hace maravillas.
    • Toda la tierra será llena de su gloria.
    • ¡Bendito su nombre glorioso para siempre!

Salmos 73

  1. El verdadero Israel.
    • Lava tu corazón.
    • Jeremías 4:14. “Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?”
    • Tito 3:5. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”
    • Santiago 4:8. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”
    • Mateo 5:8. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
  2. Tuve envidia de los arrogantes.
    • Viendo la prosperidad de los impíos.
    • Salmos 37:1-2. «No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.»
    • El entendimiento de la Palabra es el antídoto perfecto para no amargarse ante la prosperidad del impío.
    • Verso 17. “Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.”
    • Verso 23. “Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo.”
  3. La soberbia, la arrogancia y la altivez.
    • Recordemos que estos pecados se relacionan con argumentos que se levantan en contra del conocimiento de la Palabra.
    • Su alcance destruye el alma de aquel que es sabio en su propia opinión y no se humilla a ser enseñable por la Palabra.
    • La soberbia también puede conducir a la terquedad y puede hacernos torpes.
  4. Deslizarse de la Palabra.
    • Reflexionemos en esta advertencia.
    • No entender la suma de la Palabra nos conduce a deslizarnos.
    • El deslizarse puede entenderse como un caminar progresivo en desobediencia, que nos aleja más y más del entendimiento.
    • Líbranos de caer.
    • Lucas 11:4. “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.”
    • 2 Pedro 2:9. “Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.”
  5. ¿Cuál será el fin de aquellos que se apartan con soberbia y altivez?
    • Verso 28-29. “Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.”

Salmos 74

  1. No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
    • 1 Samuel 3:1. “El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.”
    • Amós 8:11. “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.”
    • Miqueas 3:6. “Por tanto, de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos.”

Oremos.
• Señor líbranos de deslizaderos y asolamientos.
• No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.
• Levántate, oh Dios, aboga tu causa. ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre? Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
• Dios mío, ¡ven a librarme! Señor. ¡Ven pronto en mi ayuda! Tú eres quien me ayuda y me liberta. ¡No te tardes, Señor! Estoy pobre y afligido, Dios mío. ¡Que sean puestos en ridículo los que tratan de matarme! ¡Que huyan en forma vergonzosa los que quieren hacerme daño! ¡Que huyan avergonzados los que se burlan de mí!
• Que todos los que te buscan se llenen de alegría. Que los que desean tu salvación digan siempre: ¡Dios es grande!
• Tómanos, Señor de la mano y guíanos en el entendimiento de tu Palabra.
• Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 194

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 66-69

Día 170. Libro 19.

Salmos 66

  1. Alábenle.
    • Aclámenle con alegría.
    • Canten la gloria de su nombre.
    • Pongan gloria en su alabanza.
    • Digan a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras!
    • Hagan oír la voz de su alabanza.
    • Cuenten lo que ha hecho a su alma.
    • Exáltenle con su lengua.
    • Clamen a Él con su boca.
  2. Él señorea con su poder para siempre.
    • Sus ojos atalayan sobre las naciones.
    • Los rebeldes no serán enaltecidos.
    • Toda la tierra le adorará, cantará a su nombre.
    • Él es temible en hechos sobre los hijos de los hombres.
  3. Sus beneficios para conmigo.
    • Él es quien preservó la vida a nuestra alma.
    • No permitió que nuestros pies resbalasen.
    • Me probó, como se afina la plata.
    • Me metió en la red. Puso sobre mis lomos pesada carga.
    • Pasé por el fuego y por el agua, Y me sacó a abundancia.
    • Atendió a la voz de mi súplica.
    • No echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.
  4. Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me habría escuchado.

Salmos 67

  1. Te alaben los pueblos.
    • Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga.
    • Para que sea conocida en la tierra su salvación y le teman todos los términos de la tierra.
    • Alaben y gócense los pueblos y las naciones, porque Él los pastoreará.
    • La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
    • Bendíganos, Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.

Salmos 68

  1. Dios temible.
    • Se levanta y esparce a sus enemigos.
    • Huyen de su presencia los que le aborrecen.
    • Los lanza como humo.
    • Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.
    • Hace temblar la tierra.
    • Los cielos destilan ante su presencia.
    • Cabalga sobre los cielos de los cielos.
    • Reyes de ejércitos huyen delante de Él.
    • Sus carros se cuentan por veintenas de millares de millares.
    • Él subió a lo alto y cautivó la cautividad.
    • Tomó dones para los hombres, Y también para los rebeldes.
    • Reprime la reunión de gentes armadas
    • Él esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.
    • Él dará su voz poderosa.
    • Su poder está en los cielos.
    • ¡Bendito sea Dios!
  2. Los justos.
    • Se alegrarán; se gozarán delante de Dios, Y saltarán de alegría.
    • Cantarán salmos a su nombre.
    • Exaltarán al que cabalga sobre los cielos.
    • Nuestro Dios ha de salvarnos, Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte.
  3. Por su bondad, El provee al pobre.
  4. El Señor da palabra.
    • Para la grande multitud de las que llevan buenas nuevas.
    • Cada día Él nos colma de beneficios.
    • Él es el Dios de nuestra salvación.
  5. Bendecid a Dios en las congregaciones.
    • Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
    • Tu Dios ha ordenado tu fuerza.
    • El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo.

Salmos 69

  1. El padecimiento de Cristo.
    • Observemos su clamor que sale de lo profundo del alma: sálvame oh, Dios.
    • Las aguas le entraron hasta el alma.
    • Aguas, abismos de aguas, cieno profundo, lodo, pozos, corrientes de aguas, inundación, nos transmiten el profundo dolor, la angustia, el oprobio y el cansancio del sufrimiento en el padecimiento de Cristo por llevar nuestros pecados, curar nuestras llagas y liberarnos de nuestras cadenas.
    • Cristo sufrió en todos los sentidos: el dolor físico, el dolor en el alma, la traición de un íntimo suyo, el dolor de sentir que era un extraño para sus propios hermanos, la afrenta y el rechazo, al ser escarnecido y aborrecido por un pueblo, incluso el dolor de esperar a alguien que se compadeciese de Él, alguien que lo consolara, y no lo hubo. El desprecio fue tal que llegó al extremo de sentirse miserable, menesteroso y prisionero.
    • Cristo no sufrió un simple rechazo por ser diferente. El sufrió la injusticia de ser aborrecido sin causa.
    • Recibió hiel y vinagre, cuando tuvo sed, en un momento en que lo normal era que alguien se compadeciese de Él.
  2. ¿Esperamos nosotros ser agradables al mundo?
    • Juan 15:18. “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.”
    • Juan 15:20. “Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”
    • Juan 15:25. “Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.”
  3. ¿Qué hacía el Señor Jesús mientras padecía?
    • Verso 13. “Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.”
    • Verso 30.‬ “‬Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Lo exaltaré con alabanza.”
  4. Los que lo afrentaron y nunca se arrepintieron fueron raídos del libro de la vida.
    • Judas el traidor quien entregó a Jesús, fue maldito, cumpliéndose también la profecía. Ver Hechos 1:16-20.
  5. Menesterosos, sedientos y hambrientos por la Palabra.
    • Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
    • Porque Jehová oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.

Oremos.
• ¡Padre cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder, se someterán a ti tus enemigos. Alábenle los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
• Haznos entender tu padecimiento Señor. Reconocemos que no lo hemos comprendido.
• Haz resplandecer la luz de tu rostro sobre nosotros. Bendícenos con entendimiento y danos temor de ti.
• ¡Tú salvarás a tu pueblo, y lo reedificarás! ¡Contigo habitaremos y poseeremos la tierra!
• Bendito seas Dios, porque no echaste de ti mi oración, ni de mí tú misericordia.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 195

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 60-65

Día 169. Libro 19.

Salmos 60

  1. Salmo para enseñar.
    • Pongamos nuestro corazón en la enseñanza de la Palabra.
  2. ¿Puede un Dios de amor hablar cosas duras a su pueblo?
    • Verso 3. “Has hecho ver a tu pueblo cosas duras; Nos hiciste beber vino de aturdimiento.”
    • Juan 6:60. “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”
  3. ¿Por qué causa el Señor desechó a su pueblo?
    • Levítico 26:14-17. “Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán. Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.”
  4. Danos socorro contra el enemigo.
    • Porque vana es la ayuda de los hombres.
    • En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.

Salmos 61

  1. Cuando mi corazón desmaye.
    • Llévame a la roca que es más alta que yo.
    • Hazme entender tus pensamientos.
    • Isaías 55:9. «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.»
  2. Mi refugio.
    • Tu Palabra es torre fuerte delante del enemigo.
    • Proverbios 18:10. «Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.»
    • Salmos 91:14. «Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.»
  3. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre.
    • Me refugiare debajo de tus alas.
    • Salmos 91:4. «Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.»

Salmos 62

  1. Derramemos el corazón delante de Él.
    • Pueblos, derramen su corazón delante de Él.
  2. No pongan su corazón en la vanidad.
    • No confíes en la violencia.
    • No confíes en las riquezas.
    • No pongan el corazón en ellas.
  3. Él es mi esperanza.
    • Él solamente es mi roca y mi salvación.
    • Es mi refugio, no resbalaré.
    • En Dios está mi salvación y mi gloria.
    • En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
    • Esperaré en él en todo tiempo.

Salmos 63

  1. Medito en ti en las vigilias de la noche.
    • Lamentaciones 2:19. «Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.»

Salmos 64

  1. Guarda mi vida del temor del enemigo.
    • Escóndeme del consejo secreto de los malignos.
    • De la conspiración de los que hacen iniquidad.
  2. Los malignos.
    • Afilan como espada su lengua. Lanzan cual saeta, palabra amarga.
    • No temen, siguen obstinados en su inicuo designio.
    • Ocultan sus saetas y tratan de esconder sus lazos y dicen: ¿Quién nos ha de ver?
    • Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta.
    • El íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.
    • Su destino: Dios los herirá con saeta; de repente recibirán sus plagas. Sus propias lenguas los harán caer; se espantarán todos los que los vean.
  3. Nuestra esperanza.
    • Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón. Verso 10.

Salmos 65

  1. Él es el Dios de nuestra salvación.
    • El que perdona nuestras rebeliones.
    • El que oye nuestra oración.
    • El que nos escoge y nos atrae a Él, para que habitemos en sus atrios.
    • El que nos sacia del bien de su casa.
    • El que nos responde con tremendas cosas en su justicia.
    • Él es la esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar.
    • El que afirma los montes con su poder.
    • El ceñido de valentía.
    • El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las naciones.
    • Los habitantes de los fines de la tierra temen de sus maravillas.
    • El que hace alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.
    • El que visita la tierra, la riega y en gran manera la enriqueces, prepara el grano y hace que se empapen los surcos de la tierra y la ablanda con lluvias. El bendice los renuevos.
    • Él es el que corona el año con sus bienes, Y sus nubes destilan grosura. Por Él destilan los pastizales del desierto. Por Él, los collados se ciñen de alegría y se visten de manadas los llanos. Por El, los valles se cubren de grano, dan voces de júbilo, y aun cantan.

Oremos.
• Te bendigo en mi vida. Alzo mis manos en tu nombre. Con júbilo te alabo.
• Mi alma tiene sed de ti. Mi carne te anhela.
• Padre sacia mi alma. Sáciame con tu Palabra. Necesito ver tu poder y tu gloria. Necesito mirarte en el santuario porque mejor es tu misericordia que la vida.
• Mi alma solamente reposa en ti Señor.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 196

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 53-59

Día 168. Libro 19.

Salmos 53

  1. No hay entendidos.
    • Todos se han corrompido y no tienen conocimiento de la Palabra. Hacen iniquidad y devoran a mi pueblo. El Señor los ha desechado.
    • El Señor busca un remanente que conozca su Palabra y la entienda. ¿Seremos nosotros? ¿Seré yo?
    • El pueblo de Dios, creado para cumplir ese propósito, no lo cumplió y fue al cautiverio por su desobediencia.
    • Jeremías 4:22. “Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron.”
  2. El clamor de Dios debe ser nuestro clamor.
    • ¡Oh, si saliera de Sion la salvación de Israel!
    • El clamor con el cual concluye el Salmo es una profecía cumplida en nuestro amado Salvador, Cristo Jesús. Ya ha salido de Sion la salvación de Israel, aquel que puede hacernos regresar de la cautividad.
    • Ahora nos corresponde cumplir el deseo del Señor.
  3. Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo.
    • Hagamos esta reflexión: ¿Qué relación existe entre el entendimiento de la Palabra y el cautiverio del pueblo de Dios? Registremos nuestras observaciones.
  4. Dice el necio: No hay Dios.
    • Estudiemos su malvado corazón. Revisemos estos textos:
    • Salmo 10:4, 6, 11, y 13.
    • Romanos 1:21, 28.
    • Romanos 3: 10-18.

Salmos 54

  1. El Señor sostiene mi vida con su Palabra.
    • Dios es el que me ayuda. Él nos libra de toda angustia.
    • Él devolverá el mal a mis enemigos y los cortará por su Palabra.
    • Tengamos paciencia. Esperemos, porque nuestros ojos verán la ruina de nuestros enemigos.

Salmos 55

  1. Observemos la experiencia de nuestro Cristo ante la traición de Judas.
    • Versos 12-14. “Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él. Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, Mi guía, y mi familiar; Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, Y andábamos en amistad en la casa de Dios.”
    • ¿Qué haríamos ante semejante traición?
    • Versos 16-18. “En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará. Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz. Él redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos.”
    • Verso 22-23. “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo. (…) Pero yo en ti confiaré.”

Salmos 56

  1. Un detalle que enternece y derrite nuestro corazón:
    • Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?
    • Ver también: Salmo 39:12, y el 126:5-6.
    • 2 Reyes 20:5.
    • Job 16:20.
    • Apocalipsis 7:17.
  2. Estemos absolutamente confiados en su Palabra.
    • Verso 11. “En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?
  3. La perfecta alabanza: en Dios alabaré su palabra. En Jehová su palabra alabaré.

Salmos 57

  1. Observemos la contraposición entre lo que sucede en la tierra y las verdades celestiales y eternas.
    • ¿Acaso se refiere esto a nuestra necesidad de quitar la mirada de lo terrenal para poner los ojos en la Palabra, en Jesús el autor y consumador de la Fe?
  2. Prontitud y disposición.
    • Despierta, alma mía, despierta. Despierta arpa. Despierta salterio.
    • Me levantaré de mañana. Te alabaré entre los pueblos, oh Señor. Cantaré de ti entre las naciones. Cantaré, y trovaré salmos.
    • Mi corazón está dispuesto. Pronto está mi corazón.

Salmos 58

  1. Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
    • Ciertamente hay un galardón para el justo.
    • Él ha enviado su Palabra. Ha enviado su misericordia y su verdad.
  2. Esta es una pregunta que debemos hacernos.
    • ¿Pronunciamos en verdad justicia? ¿Juzgamos rectamente conforme a la Palabra?
    • ¿Hablamos correctamente la Palabra del Señor?
  3. El impío.
    • La serpiente que tiene veneno y no oye al encantador.
  4. ¿Cómo se endurece el corazón?
    • Cierran sus oídos a la Palabra.
    • Maquinan iniquidades en el corazón.
    • Hablan mentira.
    • Se apartan. Se descarrían.

Salmos 59

  1. El testimonio de Cristo.
    • Sin delito, sin falta y sin pecado.
  2. El Señor se reirá del enemigo que dice: ¿Quién oye?
    • Dios se burlará de ellos, de todas las naciones.
    • A causa del poder del enemigo esperaré en tú Palabra, Porque Dios es mi defensa.
    • Dejemos que la Palabra misma sea nuestra defensa. Ella nos juzgará y nos defenderá. No necesitamos, ni podemos depender de los juicios humanos, sesgados y apartados de la Palabra.
    • Él va delante de mí y hará que vea en mis enemigos mi deseo.
  3. Observemos la oración contra el enemigo.
    • Versos 11-15. “No los mates, para que mi pueblo no olvide. Dispérsalos con tu poder, y abátelos, Oh Jehová, escudo nuestro. Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios, Sean ellos presos en su soberbia, Y por la maldición y mentira que profieren. Acábalos con furor, acábalos, para que no sean; Y sépase que Dios gobierna en Jacob Hasta los fines de la tierra. Selah. Vuelvan, pues, a la tarde, y ladren como perros, Y rodeen la ciudad. Anden ellos errantes para hallar qué comer; Y si no se sacian, pasen la noche quejándose.”

Oremos.
• Te exaltamos Señor sobre los cielos. Sobre toda la tierra sea tu gloria. Grande hasta los cielos es tu misericordia. Hasta las nubes es tu verdad.
• ¡Aleluya! ¡Cantaré de tu poder! ¡Alabaré de mañana tu misericordia!
• Eres mi amparo Y refugio en el día de mi angustia. Eres mi Fortaleza.
• Eres oh Dios, el Dios de mi misericordia.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 197

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 48-52

Día 167. Libro 19.

Observemos como estos cinco Salmos, nos ubican perfectamente en el reino inconmovible. Todo el libro, toda la Biblia, toda la obra de Cristo, todo apunta hacia la voluntad de Dios: que todas las cosas sean reunidas en Cristo Jesús, para que El sea exaltado y tenga la preeminencia en todo, de tal forma que su Palabra se cumpla. Para lograr entrar en ese propósito eterno de Dios, expresado en la suma de la Palabra, nosotros necesitamos ser santificados y renovados en nuestra mente. Sólo poniendo los ojos en el reino de los cielos, podemos entender lo eterno. Oremos para que sea roto el velo que nos impide ver, oír y entender lo que sucede en los cielos. Pongamos la mirada en las cosas que no se ven, porque las que se ven son pasajeras. Oremos unos por otros para que la lectura del libro de los Salmos nos haga pensar como Cristo.

Salmos 48
• Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado.
• La verdadera alabanza es en los cielos.
• Por eso el Señor sólo busca adoradores en espíritu y en verdad.
• La verdadera alabanza es aquella que se hace conforme a su Palabra.

• Nos acordamos de tu misericordia.

  1. En medio de tu templo nos acordaremos de tu Palabra.

• Como lo oímos, así lo hemos visto.

  1. Como lo oímos, en tu Palabra, así lo hemos visto en el reino inconmovible.
  2. La verdadera ciudad de Jehová de los ejércitos, la ciudad de nuestro Dios, es La Jerusalén celestial, no la terrenal.
  3. La afirmará Dios para siempre: la afirmará y edificará con su Palabra.

• Se alegrará el monte de Sion.
Se gozarán las hijas de Judá por tus juicios.
Nuestra alegría y nuestro gozo es por su Palabra.
Por el cumplimiento de sus juicios en Cristo Jesús.

• Consideremos atentamente su salvación.
Verso 13. “Considerad atentamente su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación venidera.”
Isaías 26:1. «En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro.»

Salmos 49
Escuchen esta Palabra pueblos todos.
Los plebeyos y los nobles, los ricos y los pobres.
Abran su corazón que les voy a enseñar. Abran sus oídos espirituales. Abran sus ojos para que vean la verdad. Entiendan, estén atentos, estén apercibidos. Inclínense: sean humildes para aprender. Dejen su propia manera de pensar porque voy a enseñarles.
Quiero revelarles mi pensamiento. La sabiduría eterna de la Palabra será expuesta, estén atentos. La boca de Dios hablará inteligencia. Declarará los enigmas por su Palabra.No teman a la adversidad ni a la prosperidad de sus opresores. No temas cuando aumenta la gloria del impío. Pongan su mirada en mí. Cuando la maldad y los opresores los rodeen, vuelvan su mirada a mi Palabra. No pongan su mirada en las cosas de este mundo, no confíen en lo terrenal. Todo puede perecer, riquezas, honra y nuestro cuerpo. Pero los enemigos no tienen el poder de hacernos perecer eternamente. Solamente YO soy su salvador. La redención de sus vidas ha sido pagada con un gran precio: su sangre preciosa. El Señor Jesucristo nos ha redimido y ha pagado nuestro rescate, el cual le costó gran precio. Ninguna opresión humana y terrenal, ningún padecimiento de este mundo, se compara con el precio que el Señor pagó por nuestra salvación. Él redimirá mi vida del poder del Seol, porque él me tomará consigo. Gracias a su obra nunca veremos corrupción. El malo. Se considera dichoso porque prospera y recibe honras y loores. El malo tiene su mirada en lo movible. Confía en sus bienes y se jacta de sus riquezas, pero todo lo que tiene perecerá. No entiende la Palabra. Es semejante a las bestias. Su camino es locura. Sin embargo sus descendientes se complacen en sus dichos y se complacen en sus glorias terrenales. Si no se arrepiente, su alma perecerá para siempre, nunca más verá la luz.

Salmos 50
El Dios de Dioses ha hablado y ha resplandecido.
El que es la perfección de la hermosura ha hablado.
Entendamos ahora esto, no sea que nos despedace, y no haya quien nos libre. Los cielos han declarado su justicia. Él es el juez. Ha hablado desde el nacimiento del sol hasta donde se pone y no callará. Ha convocado a los cielos de arriba y a la tierra para juzgar y reprender a su pueblo, los que hicieron pacto con Él, pacto basado en el sacrificio de Cristo. Fuego consumirá delante de Él.
No nos reprenderá por nuestros holocaustos y nuestros sacrificios, que están siempre delante de Él. Sin embargo Él no los necesita porque suyo es el mundo y su plenitud. El único sacrificio que le alaba verdaderamente es la obediencia a su Palabra. Cuando esto suceda, entonces le invocaremos y Él nos librará.Entended lo que dijo Dios a su pueblo desobediente. ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes? No tomes mi pacto en tu boca, porque tu aborreces la corrección de mi Palabra y la echas tras tus espaldas. Ustedes se olvidan de mí. Tú también eres ladrón, adúltero y mentiroso. Tu lengua compone engaño, hablas contra tu hermano. Piensas que soy igual que tú. Pero te reprenderé y te pondré delante tu pecado. Si no entiendes esto y te arrepientes, entonces no habrá quien te libre del castigo destructor. El verdadero arrepentimiento. Significa entender esto que el Señor está diciendo en su Palabra. Reconocer nuestra desobediencia, confesar al Señor nuestros pecados, dejar el robo, el adulterio espiritual, la mentira, el odio y cambiar de rumbo para obedecer y ordenar nuestra vida conforme a su Palabra. Sólo a los que obedecen la Palabra, se les mostrará la salvación del Señor.

Salmos 51
Ten piedad de mí.
Conforme a tu gran misericordia y a la multitud de tus piedades, borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado.
Yo reconozco mis rebeliones, mi pecado está siempre delante de mí.
Purifícame y lávame.
Edifícanos Señor.Los sacrificios verdaderos que Dios desea. Nuestro espíritu quebrantado. Un corazón contrito y humillado. La obediencia a su Palabra. Tengamos presente esto. El pecado conduce a la pérdida del gozo de la salvación y de la presencia del Espíritu Santo. ¿Qué debemos hacer para ser restaurados por el Señor? Arrepentirnos y confesar. Reconocer nuestras rebeliones y nuestro pecado, conforme a su palabra, e implorar que el Señor borre todas nuestras maldades. Implorar comprender su sabiduría. Obedecer su Palabra. Los frutos de ser restaurados por la Palabra. Comprensión de la sabiduría de la Palabra. Purificación, limpieza de corazón. El gozo de la salvación y sanidad. La presencia de su Santo Espíritu en nosotros y la renovación de un espíritu recto. Un espíritu noble que nos sustenta. Podremos enseñar a los transgresores sus caminos y los pecadores se convertirán a Él. Seremos librados de homicidios. Cantaremos su justicia, publicaremos su alabanza y seremos agradables al Señor.

Salmos 52
Observemos al que endurece su corazón y no se vuelve de su maldad.
Agravios maquina su lengua.
Como navaja afilada hace engaño.
Ama el mal más que el bien.
Ama la mentira más que la verdad.
Ama toda suerte de palabras perniciosas.
Tiene una engañosa lengua.
No pone a Dios por su fortaleza, confía en la multitud de sus riquezas.
Se jacta y se mantiene en su maldad.
Finalmente Dios lo destruirá para siempre, lo asolará y lo arrancará de su morada, lo desarraigará de la tierra de los vivientes. El olivo verde en la casa de Dios es nuestro amado Salvador. Jeremías 11:16. “Olivo verde, hermoso en su fruto y en su parecer, llamó Jehová tu nombre. A la voz de recio estrépito hizo encender fuego sobre él, y quebraron sus ramas.” Lo dijo el mismo Señor Jesucristo en Lucas 23:31. “Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?”

Oremos.
Tu eres nuestro Dios eternamente y para siempre. Gracias porque nos guiarás más allá de la muerte.
Me arrepiento por no obedecerte Señor y clamo a ti. Confieso mis rebeliones y mi pecado.
Solo contra ti he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos. Lávame más y más de mi maldad. Límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre delante de mí.
Te imploro que borres todas mis maldades y limpies mi conciencia de obras muertas, purifícame.
Imploro comprender tu sabiduría. Enséñame a poner la mirada en lo inconmovible y quitarla de lo movible.
Crea en mí Dios, un corazón limpio. Renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti. No quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
Abre mis labios para publicar tu alabanza.
Te alabo porque eres justo en tu Palabra. Gracias porque tus juicios son puros. Gracias por salvarme de la condenación eterna. Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así; Y esperaré en tu nombre.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 198

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salmos 42-47

Día 166. Libro 19.

Salmos 42

  1. Sed de Dios.
    • ¿Anhelas habitar en las moradas del Altísimo?
    • Hemos sido creados para alabanza de la gloria de su gracia.
    • Hemos nacido para anhelarlo, para desearlo, para habitar en su presencia.
    • Es al Dios vivo a quien necesitamos, no palabras humanas, de humana sabiduría.
    • No necesitamos obras de hombres.
    • Nuestra alma solo hallará descanso en el Dios verdadero y eterno.
  2. Necesitamos que esta Palabra hable a nuestra alma.
    • ¿Por qué te abates, por qué te turbas?
    • Espera en Dios, todavía lo vas a alabar porque Él nos salvará más allá de la muerte.

Salmos 43

  1. ¿Andas enlutado por la opresión del enemigo?
    • ¡El Señor ha enviado su luz y su verdad!
    • Su Palabra te guiará a la presencia del Señor.
    • ¿Por qué te abates? ¿Por qué te turbas? Espera en su Palabra y Alábalo.

Salmos 44

  1. No hemos obtenido nuestra salvación por nuestro poder ni por nuestras armas humanas.
    • Por eso no podemos confiar en nuestros propios conceptos, ni pensamientos de humana sabiduría para derrotar al enemigo.
    • Por medio de Él, en obediencia, en su nombre hollaremos al adversario.
    • Recordemos la victoria de Cristo en la cruz. Reconozcamos de donde procede el poder que le ha resucitado:
    • Salmos 20:6. “Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; Lo oirá desde sus santos cielos Con la potencia salvadora de su diestra.”

Salmos 45

  1. La misma Palabra de verdad, de humildad y de Justicia, son las saetas agudas con las que caerán pueblos a sus pies.
    • Versos 4-5‬. “En tu gloria sé prosperado; Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, Y tu diestra te enseñará cosas terribles. Tus saetas agudas, Con que caerán pueblos debajo de ti, Penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.”
  2. El clamor del corazón de Dios.
    • Verso 10‬. “Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre.”
  3. Que ese óleo de alegría con que fue ungido Cristo por amar la justicia y aborrecer la maldad, sea derramado sobre nosotros.

Salmos 46

  1. Nuestras experiencias pueden representar un terremoto.
    • Aunque todo tiemble, aunque todo en lo que creemos sea cuestionado, El Señor nos amparará y será nuestra fortaleza.
    • Él nunca cambia, Él es la roca de los siglos.
  2. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.
    • Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
    • ¿Lo has obedecido?
  3. El ancla de nuestra alma.
    • Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.

Salmos 47

  1. Aclamemos al Señor.
    • Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra.
  2. Cantemos con inteligencia, que nuestra alabanza sea su Santa Palabra.
  3. El Señor ha elegido nuestra herencia.
    • Hechos 20:32. “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.”

Oremos.
• Te alabamos Padre, Rey y Señor, por la belleza, la singularidad, la poesía y la ternura de tu Palabra.
• Nos inclinamos ante la majestuosidad y el poderío de tu reino. Tu reino es reino de todos los siglos.
• Tu Palabra es una joya preciosa, una sabiduría inagotable. Queremos beber del agua viva, de cada verso.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 199

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com

Salimos 38-41

Día 165. Libro 19.

Salmos 38

  1. Cristo.
    • Este Salmo es una profecía del padecimiento de nuestro Señor Jesucristo.
    • Él fue perfecto y sin pecado y sufrió todo lo que describe el salmista.
    • Isaías 53:5. «…él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.»
  2. Su padecimiento.
    • Reprensión, furor, castigo, ira.
    • Saetas.
    • La mano del Señor sobre él.
    • Enfermedades.
    • Falta de paz que llegaba hasta los huesos.
    • Las iniquidades sobre su cabeza como carga pesada.
    • Hedor y locura
    • Encorvado, humillado en gran manera, enlutado todo el día.
    • Debilitado, molido en gran manera, gimiendo a causa de la conmoción del corazón.
    • Congoja de corazón, falta de vigor, y falta de luz en sus ojos.
    • Lomos llenos de ardor, nada sano en su carne.
    • Sus amigos y compañeros se mantuvieron lejos de su plaga, sus cercanos se alejaron.
    • Los que buscaban su vida armaron lazos, y los que procuraban su mal hablaban iniquidades, meditando fraudes todo el día.
    • A punto de caer y dolor continuo.
  3. Entender el padecimiento.
    • ¿Qué reflexión hacemos al conocer en lo íntimo el padecimiento del Señor?
    • ¿Cuál es nuestra conducta y actitud ante el padecimiento?
    • ¿Somos llevados mansamente como ovejas al matadero?
  4. La confesión y el arrepentimiento.
    • ¿Qué decisiones tomaremos respecto a nuestro pecado?
    • Verso 18. «Por tanto, confesaré mi maldad, Y me contristaré por mi pecado.»

Salmos 39

  1. El freno.
    • El salmista puso un freno en su boca para mantenerse callado y no pecar.
    • Sin embargo esto lo condujo a un dolor más grave y su corazón se enardeció, sus pensamientos eran un fuego que definitivamente lo condujeron a explotar.
    • ¿Tenemos experiencias similares en nuestra vida?
  2. Revisemos este punto a la luz de la Palabra.
    • ¿Por qué causa explotamos con palabras que no provienen del corazón de Dios?
    • Mateo 12:34. «¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.»
    • Lucas 6:45. «El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.»
  3. Abundancia de la Palabra en nuestro corazón.
    • ¿Que necesitamos para que nuestras palabras contengan abundancia del sentir y pensar de Cristo?
    • Lo primero es humillarnos, confesar nuestro pecado y arrepentirnos.
    • Lo segundo es llenarnos de su Palabra diariamente para obedecerla.

Salmos 40

  1. La liberación.
    • Si el Salmo 38 nos mostraba la intensidad del sufrimiento por el pecado y el 39 la explosión de nuestras palabras cuando pretendemos controlar por nuestras propias fuerzas los pensamientos, el salmo 40 nos muestra la felicidad de una vida que ha esperado pacientemente que el Señor lo libere de la aflicción.
    • El fruto de la confesión, la obediencia y la paciencia son la felicidad y el gozo.
  2. Meditemos.
    • ¿Nos agrada hacer su voluntad?
    • ¿Hemos puesto su ley en medio de nuestro corazón?
    • Los resultados están en los versos 9-10.
  3. Observemos el contraste.
    • No necesitamos poner un freno a nuestra boca cuando estamos llenos del pensamiento de Dios, porque el Espíritu Santo hará que su Palabra fluya en forma natural e irrefrenable.
    • Que nuestra oración sea el verso 11, nuestra alabanza el 16 y nuestra confianza el 17.

Salmos 41

  1. Veamos el cumplimiento de la profecía.
    • ¿Vivimos nosotros para cumplir la Palabra del Señor?
  2. Bendito sea su padecimiento y su salvación.
    • Tengamos presente el verso 5, porque el enemigo ansiaba la muerte de Jesús y que su nombre fuera extinguido de sobre la tierra. Nosotros somos responsables de mantener vivo su nombre.

Oremos.
• Seas enaltecido. Me gozo y me alegro en ti. Amo tu Salvación.
• Padre no retengas de mi tus misericordias, tu misericordia y verdad me guarden siempre.
• Líbrame Señor, apresúrate a socorrerme. No me entregues a la voluntad de mi enemigo.
• Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida para destruirla. Vuélvanse atrás y avergüéncense los que mi mal desean. Sean asolados en pago de su afrenta.
• Mi ayuda y mi libertador eres tú, Dios mío, no te tardes.
• Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por los siglos de los siglos. Amén y Amén.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 200

Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186

Y en nuestra página Web:
https://volveralapalabra.wordpress.com