Salmos 60-65

Día 169. Libro 19.

Salmos 60

  1. Salmo para enseñar.
    • Pongamos nuestro corazón en la enseñanza de la Palabra.
  2. ¿Puede un Dios de amor hablar cosas duras a su pueblo?
    • Verso 3. “Has hecho ver a tu pueblo cosas duras; Nos hiciste beber vino de aturdimiento.”
    • Juan 6:60. “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”
  3. ¿Por qué causa el Señor desechó a su pueblo?
    • Levítico 26:14-17. “Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán. Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.”
  4. Danos socorro contra el enemigo.
    • Porque vana es la ayuda de los hombres.
    • En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.

Salmos 61

  1. Cuando mi corazón desmaye.
    • Llévame a la roca que es más alta que yo.
    • Hazme entender tus pensamientos.
    • Isaías 55:9. «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.»
  2. Mi refugio.
    • Tu Palabra es torre fuerte delante del enemigo.
    • Proverbios 18:10. «Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.»
    • Salmos 91:14. «Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.»
  3. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre.
    • Me refugiare debajo de tus alas.
    • Salmos 91:4. «Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.»

Salmos 62

  1. Derramemos el corazón delante de Él.
    • Pueblos, derramen su corazón delante de Él.
  2. No pongan su corazón en la vanidad.
    • No confíes en la violencia.
    • No confíes en las riquezas.
    • No pongan el corazón en ellas.
  3. Él es mi esperanza.
    • Él solamente es mi roca y mi salvación.
    • Es mi refugio, no resbalaré.
    • En Dios está mi salvación y mi gloria.
    • En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
    • Esperaré en él en todo tiempo.

Salmos 63

  1. Medito en ti en las vigilias de la noche.
    • Lamentaciones 2:19. «Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.»

Salmos 64

  1. Guarda mi vida del temor del enemigo.
    • Escóndeme del consejo secreto de los malignos.
    • De la conspiración de los que hacen iniquidad.
  2. Los malignos.
    • Afilan como espada su lengua. Lanzan cual saeta, palabra amarga.
    • No temen, siguen obstinados en su inicuo designio.
    • Ocultan sus saetas y tratan de esconder sus lazos y dicen: ¿Quién nos ha de ver?
    • Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta.
    • El íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como su corazón, es profundo.
    • Su destino: Dios los herirá con saeta; de repente recibirán sus plagas. Sus propias lenguas los harán caer; se espantarán todos los que los vean.
  3. Nuestra esperanza.
    • Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón. Verso 10.

Salmos 65

  1. Él es el Dios de nuestra salvación.
    • El que perdona nuestras rebeliones.
    • El que oye nuestra oración.
    • El que nos escoge y nos atrae a Él, para que habitemos en sus atrios.
    • El que nos sacia del bien de su casa.
    • El que nos responde con tremendas cosas en su justicia.
    • Él es la esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar.
    • El que afirma los montes con su poder.
    • El ceñido de valentía.
    • El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las naciones.
    • Los habitantes de los fines de la tierra temen de sus maravillas.
    • El que hace alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.
    • El que visita la tierra, la riega y en gran manera la enriqueces, prepara el grano y hace que se empapen los surcos de la tierra y la ablanda con lluvias. El bendice los renuevos.
    • Él es el que corona el año con sus bienes, Y sus nubes destilan grosura. Por Él destilan los pastizales del desierto. Por Él, los collados se ciñen de alegría y se visten de manadas los llanos. Por El, los valles se cubren de grano, dan voces de júbilo, y aun cantan.

Oremos.
• Te bendigo en mi vida. Alzo mis manos en tu nombre. Con júbilo te alabo.
• Mi alma tiene sed de ti. Mi carne te anhela.
• Padre sacia mi alma. Sáciame con tu Palabra. Necesito ver tu poder y tu gloria. Necesito mirarte en el santuario porque mejor es tu misericordia que la vida.
• Mi alma solamente reposa en ti Señor.

Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez

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