Día 123. Libro 13.
1 Crónicas 21
- El censo de David.
- Precisemos nuevamente este hecho: ¿Cuál fue el pecado?
- Tengamos presente que Dios dice que fue pecado. Esto es suficiente para entender que no se trata de establecer una categoría de acción pecaminosa, sino lo que opina el Señor sobre lo que hacemos. ¿Cómo entonces podemos estar advertidos para no repetir este pecado? Consideremos los hechos que presenta la Palabra y será la suma de ella la que nos dará la respuesta correcta.
- Existen 12 referencias concretas con la Palabra censo en la escritura. Es muy interesante observar que los censos previos al caso del pecado de David, fueron censos ordenados por Dios directamente, de tal modo que no es pecado el censo en sí mismo. Números 1:2 y 26:2.
- Observemos que el punto central parte del hecho de que Dios estaba airado contra Israel. Como dice 2 Samuel:
- 2 Samuel 24:1. «Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Judá.»
- Sea dicho de paso, que este es un tema sumamente controversial y polémico dentro del pueblo de Dios, porque nos confrontamos con un Dios que no nos gusta.
- Es común y agradable hacer énfasis en su amor y gracia, pero, éste Dios que está airado contra su pueblo y lo castiga, llamando el mal sobre su pueblo, ese Dios no nos gusta. Este aspecto es el importante realmente.
- David cayó en la tentación. 1 Crónicas 21:1. «Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel.»
- En esto consistió su pecado. No consultó a Jehová, ni a su Palabra.
- David cuando se arrepintió, reconoció su pecado al hacer el censo: » He pecado gravemente al hacer esto; te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.»
- Finalmente podemos considerar lo que para muchos es el tema central, tal cual lo interpretó Joab en 1 Crónicas 21:3. «Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel?»
- La interpretación tradicional habla del orgullo de David, quien deseaba conocer el número de hombres que podían ir a la guerra, y que esto significa que no confiaba en el Dios que lo había ungido como Rey.
- Entiendo que la desobediencia y el andar tras la imaginación de tu propio corazón, puede conducirte a la locura, la necedad, la soberbia y a la incredulidad. Pero no olvidemos, que la verdadera causa del pecado, partió del hecho de que Dios estaba airado contra su pueblo y lo estaba castigando a través de su rey.
- El precio del sacrificio.
- Verso 24. “Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.”
- 1 Crónicas 22:14. “He aquí, yo con grandes esfuerzos he preparado para la casa de Jehová cien mil talentos de oro, y un millón de talentos de plata, y bronce y hierro sin medida, porque es mucho. Asimismo he preparado madera y piedra, a lo cual tú añadirás.”
- Crónicas 22
- La edificación del cuerpo de Cristo.
- La casa ha de ser magnifica por excelencia y edificada al nombre de Jehová.
- El padre ha hecho grandes esfuerzos en los preparativos pero es el hijo el que edifica.
- La casa es edificada a partir del momento que el pueblo tenga paz y reposo.
- La construcción de la casa se hace con hombres expertos y con abundantes e incontables piedras y metales preciosos.
- Verso 19. “Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová.”
- Cuando guardes la Palabra.
- Versos 12-13. “Y Jehová te dé entendimiento y prudencia, para que cuando gobiernes a Israel, guardes la ley de Jehová tu Dios. Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.”
- Verso 16. “Levántate, y manos a la obra; y Jehová esté contigo.”
1 Crónicas 23
- Nuestras funciones como levitas.
- Ministrar en la casa de Jehová, en los atrios, en las cámaras, y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás obra del ministerio de la casa de Dios.
- Ministrar el pan: la Palabra.
- Asistir cada mañana, todos los días, a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde.
- Ofrecer todos los holocaustos a Jehová de acuerdo con la Palabra, continuamente delante de Jehová.
- Guardar la Palabra, en el ministerio de la casa de Jehová.
Oremos
- Padre, ten misericordia de tu pueblo una vez más. Perdona nuestro pecado y haznos entender cómo humillarnos y arrepentirnos, para que sanes nuestra tierra.
- Jehová quita nuestra soberbia y danos entendimiento y prudencia, para guardar tu ley.
- Permite Señor que cuidemos de poner por obra los estatutos y decretos que mandas en tu Palabra.
- Danos fuerzas y ánimo; que no temamos guardar tu Palabra, que no desmayemos.
- Señor, ponemos nuestros corazones y nuestros ánimos en buscarte y levantarnos a edificar tu cuerpo.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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