Día 147. Libro 18.
Introducción
La clave para entender el libro de Job se encuentra en los dos primeros capítulos. No los perdamos de vista. Creo que, si Job hubiera leído esos dos capítulos, no se hubiera confundido nunca, ni sus amigos tampoco. Observemos que los amigos de Job afirmaron y contendieron con Job diciéndole que él había pecado y Dios lo estaba castigando.
Tenemos tres escenarios:
A. El sufrimiento de Job.
B. La interpretación que hicieron los amigos de Job sobre lo que sucedía. Observaremos que, solo uno de ellos recibió la aprobación del Señor.
C. Todo esto como fondo para entender lo inconmovible del reino de los cielos, lo cual es verdaderamente lo más importante: El padecimiento de Cristo y el padecimiento de la iglesia como su cuerpo.
Tenemos 42 capítulos y les recomiendo que tomen notas. Es importante no confundirse. Leamos detenidamente cada aspecto y separemos los temas. Porque mientras los amigos de Job disertan, surgen muchísimos temas. Y aun cuando ellos no tenían la razón en torno a su interpretación sobre el caso de Job, esos temas que surgen paralelamente, son bíblicos y necesitamos entenderlos bíblicamente.
Por ejemplo el tema del castigo es importantísimo porque todavía hay hermanos que afirman que Dios no castiga, y en el libro de Job hay diferentes versos en los que se afirma que Dios castiga. Separemos entonces los temas que van a ir surgiendo, del tema central, que es el sufrimiento de Job como figura del padecimiento de Cristo. Nuestra oración y esfuerzo debe apuntar hacia esto: entender el padecimiento de Cristo y de nosotros como sus discípulos. Puntualicemos estos aspectos:
A. ¿Se merecía Cristo su padecimiento? Evidentemente él era justo y no lo merecía. Pero padeció voluntariamente en nuestro lugar.
B. El sufrimiento de Job tampoco fue un castigo de Dios. Recordemos los hechos de los capítulos uno y dos.
C. Nosotros estamos destinados a padecer injustamente al igual que Cristo. Los apóstoles lo entendieron y son un ejemplo de esta gran verdad. Quizás nosotros estamos tan bombardeados por falsas doctrinas y posiciones humanistas que nos dicen que todo estará maravillosamente bien, que eso nos impide entender el padecimiento y choca con las enseñanzas del libro de Job. Parece que ha habido tanta influencia de la falsa prosperidad que perdimos de vista nuestro destino como cuerpo de Cristo.
D. Para entender la Palabra De Dios hay que empezar por entender que la justicia de Dios no es igual a la nuestra: 2 Crónicas 19:7. «Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho.» Recordemos que sus pensamientos no son nuestros pensamientos: Isaías 55:9. «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.»
E. Tengamos presente que su Palabra es perfecta y es verdad: Salmos 19:7-9. «La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos”, y Romanos 9:20-23. «Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria.”
F. Necesitamos entender que el padecimiento es el PLAN DE DIOS para perfeccionarnos: 2 Timoteo 3:12. «Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.» Y Hebreos 11:36-38. «Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.»
G. Si no queremos el padecimiento no hemos entendido el Evangelio de Cristo. Mateo 5:10. «Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.» Y también Hebreos 5:7-9. «Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.»
Hagámonos esta pregunta: ¿hemos padecido como Job?, entonces demos gracias a Dios porque estamos dentro de su plan de perfeccionamiento. ¿Nunca hemos padecido por hacer lo bueno? Consideremos que el padecimiento es ineludible y nos permitirá ser perfeccionados como siervos de Dios y consiervos de Cristo.
Job 1
- Temeroso de Dios y apartado del mal.
• Ese es nada más y nada menos que el testimonio que da, Dios mismo, de su hijo.
• Amar a Dios implica exactamente eso: temor de Dios que viene por el entendimiento y conocimiento que tenemos del Señor y el estar apartado del mal, que está asociado con el obedecer y no pecar.
• Este binomio es el testimonio al cual debemos aspirar en nuestra vida.
• En este sentido, Job, es tipo de Cristo, de quien el Padre dice:
• 2 Pedro 1:17. “Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Éste es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.” - La actividad normal en el cielo.
• El libro nos revela, cual película, la actividad normal del Señor hablando con sus hijos en el cielo y cómo vienen estos a presentarse delante de él.
• Que esa sea también nuestra actividad normal permanentemente. - ¿De dónde vienes?
• El enemigo responde algo dulce e inocente: «de rodear la tierra y de andar por ella». Como si él fuera un manso corderito. Pero satán anda, cual león rugiente buscando a quien devorar. Sin embargo la hipocresía no le duró mucho porque el Señor lo descubre, al preguntarle: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Porque si rodeas la tierra y andas por ella, notarás la evidencia y el testimonio de Cristo y la obra del Señor. Pero el enemigo demostró de inmediato lo que no abunda en su corazón: temor y amor a Dios, así como la envidia a los que si aman y temen al Señor. También demostró su oscuridad y maldad. Por eso dice: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Reflexionemos en esto: primero, cuando un hijo de Dios no ama al Señor y pone su corazón en las riquezas y la prosperidad, le está dando la razón al diablo. Y segundo, cuando un hijo de Dios no teme al Señor, es desobediente y acusa a su hermano, envidiándolo, está comportándose como el diablo.
• 1 Pedro 5:8. “…vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
• Apocalipsis 12:10. “… ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.” - ¿Porque causa el Señor le da permiso al enemigo de tocar los bienes y los hijos de Job?
• ¿Cuál es el propósito de padecer? En primer lugar, recordemos que Job es tipo de Cristo, quien se despojó a sí mismo, y sufrió hasta la muerte. En segundo lugar, el Señor estaba demostrando con esto que Job le temía y no lo amaba por lo que Él le había dado, como decía el enemigo. En tercer lugar, el Señor, es soberano. En cuarto lugar, el padecimiento es el cumplimiento de la Palabra de Dios en nuestra vida. El Señor nos perfecciona, al igual que Cristo, por medio de las aflicciones. La prueba de nuestra fe produce paciencia. Es un tema que se desarrolla a lo largo de todo el libro. - ¿Estamos dispuestos a ponernos en el lugar de Job y a seguir los pasos de Cristo?
• Filipenses 2: 7-8. “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”
• Isaías 45:5-7. “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.”
• Hebreos 2:10. “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.”
• Isaías 53:7-10. “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, más con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.”
• Romanos 5:3. “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia.”
• Santiago 1:3. “Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” - Observemos la respuesta de Job cuando sus hijos murieron y perdió todos sus bienes.
• Versos 20-21. “Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.”
• Lucas 16:9-13. “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”
• Filipenses 4:11-13. “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
• Mateo 6:19-21. “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
Job 2
- La tesis.
• Una tesis, es una verdad, un conocimiento a comprobar. En el capítulo 1 y 2, vemos que El Señor se agrada con su hijo Job, quien le teme y por eso está apartado del mal. La tesis del enemigo fue: «lo que tú dices no es cierto, Job no te teme, ama lo que le has dado». Por eso dice a Dios: «extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia». Sin embargo el Señor dice que, sucediendo esto, Job no pecó, ni le atribuyó despropósito alguno, es decir, se mantuvo en el temor de Dios. Ahora, vemos que el enemigo insiste en comprobar su tesis: «Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida». ¿Podría Job mantenerse en el temor de Dios y apartado del mal aunque le quitaran todo, hijos, bienes y salud? Veamos primero a aquel que se mantuvo en el temor de Dios y destruyó así, el imperio de la muerte.
• Hebreos 2:14-15. “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”
Job 3
- ¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por dónde ha de ir, Y a quien Dios ha encerrado?
• Nuestra vida tiene el propósito de glorificarle y adorarle. Si Job no hubiera nacido, entonces no podríamos aprender y ser vivificados por medio de este maravilloso libro. - Job no había pecado.
• Estaba dispuesto a recibir de Dios el bien y el mal, y no había atribuido a Dios despropósito alguno. Pero a partir de este capítulo comienza a brotar la amargura de su corazón, por lo que le sucedía y sólo desea la muerte. El no conocía el propósito de Dios, su Palabra dicha en el capítulo uno, su carácter misericordioso y las verdaderas causas de su aflicción. Por esto, maldice el día de su nacimiento y le atribuye «un despropósito» al Señor, acusándole de cerrarle el paso por todos lados.
Job 4
- Elifaz temanita.
• El no conocía el propósito de Dios. Acusa a Job de haber sembrado injuria e iniquidad y que Dios lo ha castigado por eso. ¿Refleja esto el testimonio que Dios da de Job en el capítulo 1-2 del libro? - ¿Cómo aconsejamos y qué paradigmas manejamos en torno a las causas del padecimiento?
• ¿De dónde provienen los consejos que damos a nuestros amigos en sus pruebas? ¿Damos consejos de nuestro propio corazón o damos consejos apegados a la Palabra?
• Job 12:13. “Con Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia.”
• Salmo 33:11. “El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.”
• Proverbios 19:21. “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.”
• Salmo 107:11. “Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.”
• Proverbios 28:26. “El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.” - ¿Confía Dios en el hombre?
• Este pensamiento es diabólico. Ciertamente El Señor nos ama al punto de dar su vida por nosotros y nos ha entregado el reino, nos ha adoptado, nos ha hecho reyes y sacerdotes, nos ha hecho sus amigos, nos ha hecho parte de su cuerpo y nos llevará con él a la gloria por la eternidad.
Oremos
• Padre santo digno eres de todo honor, gloria, dominio y majestad.
• Reconocemos tu grandeza y poder infinito.
• Te damos gracias por enviar a tu hijo a morir por nosotros.
• Gracias por tu maravillosa palabra.
• Revela a nosotros tus misterios, abre nuestro entendimiento para obedecerte y alabar tu magnificencia.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
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