Día 121. Libro 13.
1 Crónicas 15
David arregló un lugar para el arca de Dios, y le levantó una tienda.
¿Necesita el creador del universo, el Señor, el Dios dueño de todo, que nosotros le hagamos una tienda?
¿Será que nosotros todavía pretendemos construir cosas para Dios, cosas que serán destruidas cuando pasen el cielo y la tierra?
El significado eterno del arca.
Esta es la verdad inconmovible detrás de lo visible: el testimonio de Dios.
Esa es la importancia del arca: es una muestra, una figura física, del testimonio, de la Palabra de Dios.
Lo eterno, lo que nunca pasará, lo perdurable: Cristo, el verbo encarnado.
Hebreos 10:5. «Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Mas me preparaste cuerpo.»
Recordemos nuevamente la causa del furor de Jehová contra Uza.
Fue por no hacerlo conforme a la Palabra.
Versos 12-13. “… pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado; pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.”
El orden bíblico para traer el arca, la Palabra y la presencia de Dios.
Verso 12. “… Vosotros que sois los principales padres de las familias de los levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos…”
Verso 13. “… según su ordenanza.”
Verso 25. “… Con alegría.”
Verso 28. “… con júbilo y sonido de bocinas y trompetas y címbalos, y al son de salterios y arpas.”
David iba vestido de lino fino, y también todos los levitas que llevaban el arca. Sombra y figura de acciones justas. Como dice Apocalipsis19:8. «…lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.
Los levitas, directores de canto, fueron puestos, porque eran entendidos en ello, dice el verso 22.
1 Crónicas 16:4. “Fueron puestos para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel.”
Con sacrificios, y holocaustos de paz. 1 Crónicas 16:1.
El menosprecio de Mical. ¿Qué significa?
El menosprecio significa darle un menor valor a todo aquel que se humilla a adorar al Dios de los cielos.
Significa tener en poco la Palabra de Jehová.
Números 15:30-31. “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio de su pueblo. Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad caerá sobre ella.”
Proverbio 5:12. “Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión!”
El menosprecio a la Palabra es el paso previo a la idolatría.
Deuteronomio 32:15-21. «…Engordaste, te cubriste de grasa; Entonces abandonó al Dios que lo hizo, Y menospreció la Roca de su salvación. Le despertaron a celos con los dioses ajenos; Lo provocaron a ira con abominaciones. Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; A dioses que no habían conocido, A nuevos dioses venidos de cerca, Que no habían temido vuestros padres. De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador. Y lo vio Jehová, y se encendió en ira Por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas. Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, Veré cuál será su fin; Porque son una generación perversa, Hijos infieles. Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; Me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, Los provocaré a ira con una nación insensata.»
Observemos las similitudes entre el menosprecio de Mical y el de Esaú.
Así como Mical menospreció a David, el ungido de Jehová, Esaú menospreció su primogenitura.
Génesis 25:34. «Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.»
Esaú y Mical menospreciaron la promesa del Señor.
Esaú menospreció su derecho a ser el heredero del pacto y las promesa, de ser aquel a través del cual serían benditas todas las familias de la tierra.
Reflexionemos en esto: ¿Le damos un menor precio a la Palabra del Señor?
Cuando adjudicamos a la Palabra cualquier término o lugar, que no le corresponde a Cristo, entonces la estamos menospreciando.
Solo podemos referirnos a la Palabra, como la misma Biblia nos enseña. Acomodando lo espiritual a lo espiritual. (Ver 1 Corintios 2:13).
Por ejemplo, no podemos decir que Cristo es un manual, por lo tanto, tampoco lo podemos decir de la Palabra.
Confrontemos nuestros conceptos y nuestros sentimientos hacia la Palabra con el Salmo 119.
Ezequiel 17:19. “Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció, y mi pacto que ha quebrantado, lo traeré sobre su misma cabeza.”
Cristo, nuestro redentor, también fue menospreciado.
Lucas 23:11. “Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato.”
1 Crónicas 16
Consideremos los versos 8 al 17, como una Palabra de Dios para nuestras familias.
Versos 8-17. «Alabad a Jehová, invocad su nombre, Dad a conocer en los pueblos sus obras. Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca, Oh vosotros, hijos de Israel su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos. Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios están en toda la tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente, Y de la palabra que él mandó para mil generaciones; Del pacto que concertó con Abraham, Y de su juramento a Isaac; El cual confirmó a Jacob por estatuto, Y a Israel por pacto sempiterno.»
Este es el propósito de nuestra vida.
Verso 40. «para que sacrificasen continuamente, a mañana y tarde, holocaustos a Jehová en el altar del holocausto, conforme a todo lo que está escrito en la ley de Jehová, que él prescribió a Israel.»
1 Crónicas 17
Tú no me edificarás casa en que habite.
Versos 10-12. “… Te hago saber, además, que Jehová te edificará casa. (…) levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente.”
Solo por la Palabra podemos edificar al cuerpo de Cristo, porque Cristo es quien edifica la casa.
Verso «Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente».
Oremos
Padre, perdona nuestro pecado. Nos arrepentimos en polvo y ceniza de todo menosprecio a tu Palabra.
Límpianos más y más de nuestra maldad.
Enséñanos a darle la preeminencia que tú le das, a amarla y obedecerla.
Que permanezca la obra de tu Palabra perpetuamente en nosotros Señor.
Me regocijaré en tus estatutos Señor. Me apegaré a tus testimonios. Los anhelaré.
Abre nuestros ojos para ver las maravillas de tu ley.
“Ahora pues, Jehová, tú eres el Dios que has hablado de tu siervo este bien; y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti; porque tú, Jehová, la has bendecido, y será bendita para siempre.” Versos 26-27.
Mirdza Astrid Silva de Rivera
Raúl Vicente Rivera Ramírez
Nuestra meta
365 días con la Palabra.
Faltan 244
Síguenos en nuestras redes:
Facebook: 365 días con la Palabra
Blog de WordPress: 365 días con la Palabra
Twitter: @mirdzastrid
App. ENLACE+
https://enlace.plus/organization/d243a2a1-5b9c-43a7-b10a-204588a47186
Y en nuestra página Web:
| https://volveralapalabra.wordpress.com |