Día 122. Isaías 1-2.

Día 202. Libro 23.
Isaías 1

1⃣ La condición del pueblo de Dios:

• Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.

• Generación de malignos, hijos depravados!

• No entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.

• ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad.

• Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.

• Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.

2⃣ La condición de la ciudad:

• Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.

• ¿Cómo te has convertido en ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad; pero ahora, los homicidas.

• Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua.

3⃣ La condición de los gobernantes:

• Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda.

4⃣ ¿Acepta el Señor los sacrificios, las ofrendas y las oraciones?

• ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.

• ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?

• No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes.

• Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.

• Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.

5⃣ El juicio de Dios:

• Tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios.

• Volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza.

• Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel.

• Sion será rescatada con juicio, y los convertidos de ella con justicia.

• Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos.

• Entonces os avergonzarán las encinas que amasteis, y os afrentarán los huertos que escogisteis.

• Porque seréis como encina a la que se le cae la hoja, y como huerto al que le faltan las aguas.Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.

6️⃣ El arrepentimiento y la restitución:

• Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;

• Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

• Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

• Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra;

• Si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.

7️⃣ El remanente:

• Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra. 
Isaías 2

1⃣ Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová. 

• La profecía. «…vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová».

2⃣ La causa por la cual Jehová dejó a su pueblo: 

• Altivez, soberbia y «porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros. Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables. Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos.».

3⃣ Dejen de considerar y de confiar para su salvación, en el hombre, cuyo soplo de vida está en su nariz. Pues ¿en qué ha de ser él estimado? Verso 22.

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Elaborado por: Mirdza Astrid Silva de Rivera

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