Día 12.
Génesis 22
1⃣ «Ofrece a tu hijo a quien amas en holocausto».
◦ ¿Qué harías ante semejante petición?
• ¿Es una petición que jamás podríamos responder?
• Abraham podía argumentar miles de razones para no obedecer.
◦ «Isaac es el hijo de LA PROMESA. ¿Cómo se cumplirá la promesa si lo sacrifico?»
◦ Pero el gigante de la fe, nuestro Padre espiritual, dijo: Heme aquí.
‣ La verdad: Abraham obedeció porque creía que Dios cumpliría su Palabra.
• 📖 «Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir». Hebreos 11:17-19.
‣ Esa debe ser nuestra respuesta ante la Palabra del Señor.
‣ El nos llama a diario y nos pide obediencia.
‣ Necesitamos humildad de corazón y disposición para obedecer la Palabra del Señor.
‣ Tener la fe de Abraham consiste en creer que Dios cumple su Palabra y obedecerla.
2⃣ «He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?». Verso 7.
◦ Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
◦ Y así fue. En realidad todo es una Parábola:
‣ Dios se proveyó un sacrificio: El Cordero inmolado, Cristo, nuestro amado salvador.
‣ Nuestra PROMESA de Salvación, Cristo, el hijo de Dios, fue realmente ofrecido en holocausto.
‣ Dios ofrendó en sacrificio vivo a su hijo amado, lo entregó por amor a nosotros, para salvarnos.
‣ Hagamos un alto:
• Reflexionemos en el amor de Dios.
• Démosle gracias por sacrificar a su hijo por amor a nosotros, pecadores, que no merecemos este don recibido.
• Hagamos el propósito de vivir agradecidos eternamente, por este don inmerecido.
3⃣ «No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único».
◦ Oremos:
‣ «Señor necesito esa obediencia.
‣ Dame ese temor, capaz de no rehusarme a obedecerte.
4⃣ El resultado de la obediencia.
◦ «Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz».
◦ Y así fue. Nosotros somos hijos de esa promesa.
5⃣ Finalmente hagamos esta reflexión.
◦ Tradicionalmente esta historia se asocia con el sacrificio de cosas que tenemos y amamos, cosas que están afuera de nosotros.
◦ Pero realmente La Palabra de Dios nos enseña que para obedecerla, para creerla y entenderla, necesitamos sacrificar en el altar del holocausto, nuestro entendimiento del mundo, incluyendo, la forma de entender a Dios. Nuestro ser, nuestra manera de pensar, nuestros pensamientos, nuestros razonamientos. Eso es lo que realmente más amamos en la vida y lo cual no vemos, pero, en realidad, es nuestro gran tesoro.
◦ 📖 «Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:1-2.
Génesis 23
1⃣ Sara es un ejemplo para nosotros como iglesia.
◦ 📖 Isaías 51:2 «Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué.
◦ 📖 1Pedro 3:6 «como Sara obedecía a Abraham, llamándo señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza».
◦ Como iglesia, al igual que Abraham y Sara hemos sido llamados y bendecidos. Necesitamos ser multiplicados.
2⃣ Una reflexión un tanto extraña y curiosa.
◦ Sara tenía 127 años cuando murió. Esta es la única mujer en la Palabra de la cual se menciona la edad que tenía al morir. ¿Qué desea el Señor que meditemos al respecto?
◦ Si Abraham tenía casi 100 años cuando engendro a Isaac, (Según Romanos 4:19). Sara puede haber tenido unos 80 y algo quizás. La Biblia no lo dice. El capítulo 24 dice que era Isaac de 40 años cuando se consoló de la muerte de su madre. Pero no nos centremos en la discusión de los numeritos, por favor.
◦ La reflexión está aquí:
‣ 📖 Hebreos 11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.
‣ Sara recibió fuerza por creer en la Palabra y obedecerla. Fuerza para concebir, para vivir, para criar a ese hijo de La Promesa.
‣ Esa es la fe y la fuerza que necesitamos como iglesia. Para engendrar hijos espirituales y criarlos, y verlos madurar.
‣ Si la matriz de la iglesia está estéril como la de Sara, necesita fuerza para concebir. Esa fuerza la puede recibir por la fe en la Palabra.
